En la semana de Franco el que manda es Messi

Si alguien tenía alguna duda de quién manda en el Barça no tiene más que ver la reacción de Messi ante la petición de Luis Enrique de ser sustituido...

20 de octubre de 2014

En la semana de Franco el que manda es Messi
Messi no quiso abandonar el terreno de juego en el partido ante el Eibar. Foto: GTres

Llegaba la semana marcada por el polémico reportaje de TV3 dirigido por Carles Torras en el que se intentaba vincular al Real Madrid con el régimen de Franco. La verdad es que fue decepcionante. Uno, por la expectación generada, esperaba algo más. Qué sé yo, qué menos que una prueba. No hubo suerte. Lo que por allí circuló fue lo de siempre: Di Stéfano, Guruceta, medias verdades, recortes de prensa de la época... Todo embadurnado, eso sí, del tinte victimista que parecía desterrado tras el triunfal paso de Guardiola por el Barça.

Con los recortes de prensa hay que tener cuidado. Que habrá quien haga un documental dentro de 50 años, con el Madrid con 20 Copas de Europa, y lea, si seguimos en Google News, prensa de 2014 que diga que el Barça consiguió burlar las garras del centralismo opresor en el fichaje de Neymar (por 57 millones y punto) a pesar de que Florentino Pérez llamó a Aznar, Aznar a Gallardón, Gallardón a Maroto el de la moto...

Para que todo estuviese atado y bien atado por Florentino le ha faltado a Fernando Nicolás una foto con Platini negociando la Undécima en nombre del 'Madrit'.

No merece la pena gastar una línea en intentar rebatir los argumentos del trabajo. Cualquiera que tenga interés puede empaparse sobre los acontecimientos que rodearon al fichaje de Di Stéfano por el Real Madrid. Cualquiera con dos dedos de frente puede sopesar el 'madridismo' de Franco al 'permitir' 17 años de sequía del conjunto blanco en Liga. Cualquiera, en definitiva, puede leer a Pepe Collins.

Dejemos de hablar de uno que mandaba por la gracia de Dios a uno que manda como Dios aunque no le haga gracia a Luis Enrique. Por si teníamos dudas, Messi volvió a dejar claro en el partido ante el Eibar quién manda en el Barça. Toda la credibilidad ganada por Luis Enrique desde que es entrenador del conjunto azulgrana se fue al garete en unos instantes. Los que le muestran pidiéndole 'porfi' a Messi (venga, va) si le podía cambiar. El argentino dijo nones y al final el sustituido fue Neymar.

El mensaje que capta el vestuario con el gesto de Luis Enrique es demoledor. No manda él, manda Messi. Al argentino parece que sólo podría sentarle en el banquillo (sin tener que pedirle permiso) el juez Alcover.

Messi tiene ante sí una oportunidad histórica. La de convertirse en el Bernabéu en el caudillo histórico de la Liga, hito del que le separan dos goles. Son los que le hacen falta para superar a Telmo Zarra como máximo goleador de siempre en la competición.

Hay quien sueña incluso con que se pare el Madrid-Barça para rendirle homenaje. En la fiesta no habrá J.B. Ni siquiera cochinillo. Y no será porque no hay jabalíes en El Pardo...