Gran Hermano 15: El perro de Omar y la cobra del primo

La tensión continúa presente en la casa de Guadalix gracias a trío amoroso formado Omar, Paula y Lucía. Gran Hermano 15 ha dejado de ser una "granja escuela" como decía el de Carabanchel.

16 de octubre de 2014

Gran Hermano 15: El perro de Omar y la cobra del primo
Captura del vídeo. Foto: MiTele.

La casa de Gran Hermano se ha convertido en la última semana en un auténtico zoológico. Y no, no lo digo ni por mi 'Rubia', pobrecita que no da guerra ninguna, ni por mí, que abandono mi madriguera unos minutos al día. El gran protagonista en Guadalix tiene cuatro patas y ladra. Ni más ni menos que un perro ha agitado la casa en las últimas horas. Eso sí,no tiene pedigrí porque es de barrio.

Una de las peleas más duras de la casa se originó como en las grandes familias o portales con el clásico juego del 'teléfono escacharrado'. Para que os hagáis una idea, Paula entró al confesionario para hablar de su desamor -el único tema por otra parte que tiene la 'Piñita bebé'-, mientras Omar, Lucía y Alfredo aguardaban cual vieja del visillo agazapados tras la puerta. Allí escucharon la famosa palabra: PERRO.

El mejor amigo del hombre enervó a la de Carabanchel, y por su Omar mata. Como Mourinho en el parking del Camp Nou esperando al árbitro, la novísima aguardo en el jardín hasta que Paula salía del 'confe'. Ahí, chunga de ella, le dijo una frase tajante y con mucha educación: "La próxima vez que le llames perro te meto la lengua en el culo". Si al tito Amancio le da por poner Telecinco, te va a lavar la boca con jabón. 

Al mismo tiempo que la 'piñita bebé' intentaba dejar claro que ella no había dicho eso de su ex -aunque fuese una relación de días no deja de ser su ex, la casa hacía sus propios pronósticos sobre la frase de la discrepancia. Unos se dejan caer para la orilla hawaiana, mientras que otros se acercan más a Carabanchel. Repartida anda la cosa. Por sus amplias hechuras, a Fran le da para estar en ambos sitios.

El apoderado pregona a diestro y siniestro que no tiene careta, que a Guadalix no se llevó ningún papel -ni siquiera para el baño-, pero baila al sol que más calienta según pasan las horas del día. Por las mañanas apoya a Paula, por las tardes a la pareja 'feliz' y por las noches intenta corregir los comportamientos de su torero. El pobre Luis, que para ser sinceros no lo está haciendo nada mal, para hacer una buena faena debe deshacerse pronto de su lastre. De no ser así, se puede ver arrastrado por las dos caras que muestra continuamente su compañero.

Pero vamos ya con el momento culmen del día: la cena. Yo soy de picar algo ligero, con una simple lechuga me basta, pero en la casa son más de atracones y espectáculo. Alfredo, intentando desenmascarar a Paula y echarle un cable a su hermano, lanzó al perro sobre la mesa. No quiere entrar en polémicas, prende la mecha y se calle. ¡Olé tú!

"He dicho que Omar me hacía sentir como un perro, no que fuese un perro", aseguraba una y otra vez la 'piñita bebé'. En la casa no lo saben, Lucía insiste en que escuchó claramente lo que defiende, pero los vídeos no mienten. Sin servir de precedente, Paula dice la verdad. La pareja de Carabanchel se va a separar hoy, con la llegada de las expulsiones, y uno de los dos va a comprobar que espiar como una vieja cotilla se puede volver en tu contra, más si el oído lo tienen fastidiado.

El tercero en la palestra de este jueves es Jonathan, el primo bajito y fuertote, pero no va a salir de la casa ni con mil llamadas en su contra. Los porcentajes le dan la última posición y su familia respira tranquila. La que debe estar algo más preocupada es su 'amiga especial'. 

Johnny se deja querer por Yolanda, pero a la hora de la verdad saca la cobra a pasear. Eso sí, es una cobra 2.0. Con baile y tonteo incluido, el primo reacciona esquivando los labios de Yoli y echándose a llorar. La manchega le hace gracia, pero no tanto como para cambiarla por la chica que le espera fuera. La variación de la tan antigua táctica llega cuando Jonathan muerde -literalmente hablando- a la prima en el culo. Ella encantada, por supuesto.

Aquí por las zonas áridas de la casa, la estrategia seguida por Yolanda la llamamos 'pico y pala'. La prima acosa y refrota, todo lo que puede y más, esperando a que finalmente derribe la fidelidad de su objetivo. ¡Ánimo Yoli, que tú puedes!