Brick Lane: domingo de mercadillos y puestos de comida

Brick Lane es uno de los mercadillos más interesantes que se pueden ver en estos momentos en Londres, no es sólo un mercadllo, son varios mercadillos de estilos diferentes, toda la gente más moderna de Londres paseando por sus calles, galerías de arte, tiendas alternativas, puestos de comida, el mejor arte urbano de Londres y, por supuesto, música.

13 de octubre de 2014

Brick Lane: domingo de mercadillos y puestos de comida
Grupo de músicos tocando en Brick Lane

Hay varias maneras de llegar a Brick Lane, mi favorita es ir por Redchurch St, haciendo el paseo del que hablé en la primera parte de este post. Me gusta empezar por aquí porque esta es una de las zonas más divertidas que hay ahora en Londres y porque por aquí ya se empieza a respirar el ambiente de domingo de Brick Lane, que es muy, muy especial.

Esta parte de Shoreditch (Rivington St y Redchurch St) tiene unas tiendas ideales y unos sitios estupendos para desayunar, comer o cenar, además de un montón de grafiti y cosas curiosas de arte urbano, pero ojo, porque Brick Lane empiezan a desmantelarlo a las cinco.


Otra cosa buena de este recorrido es que llegamos directamente a la parte de Brick Lane donde, para mí, están los mejores puestos y tiendas, e iremos andando hasta los mercadillos chulos, que hay más adelante, acompañados de todo el ambiente que hay el domingo por esta calle y viendo cosas divertidas por los puestos. El otro extremo de Brick Lane está más solo y es mucho más cutre.

Puestos y mercadillos
Brick Lane es una calle bastante larga con montones de puestos de cosas de segunda mano de todo tipo, algunos puestos son estilo vintage con cosas chulísimas y otros te sorprenden por las cosas tan feas que tienen. En el 181 de Brick Lane (bastante más adelante) hay dos mercadillos, uno más pequeño con cosas antiguas, The Tea Rooms y otro más grande con cosas nuevas y actuales, Backyard Market.
Al final de la calle, cuando llegamos al 1001, que es un sitio famosísimo de Londres para comer o beber, veremos otro mercadillo que a mí me encanta, Sunday Up Market, está en el 161 de Brick Lane, aunque en este recorrido entraremos por Ely's Yard.


Pero, para mí, lo más divertido de esta calle no son sus puestos, ni sus tiendas, que me encantan, sino toda esa gente extrañísima que viste y se peina de forma diferente, mezclados con los musulmanes que bajo sus túnicas largas dejan ver pantalones vaqueros y trainers, mezclados a su vez con todas las japonesas y coreanas que van siempre a la última y que disfrutan dejándose ver por aquí.


Además, los edificios, las fachadas y las esquinas de esta calle son bastante exóticos. Durante décadas, este ha sido el hogar de la colonia bangladesí en Londres, de hecho los londinense a esta zona la llaman Banglatown. Aquí han montado sus tiendas y sus negocios y bajo las chapas con los nombres de las calles en inglés, se pueden ver los nombres traducidos al bengalí. Por eso se ven tantos hombres con turbantes o gorros en la cabeza.


Empezamos el recorrido

Nada más llegar a Brick Lane desde Redchurch St vemos un montón de ambiente por toda la calle, es porque aquí están alugnos de los puestos más interesantes y algunas de las tiendas más famosas. Si buscas cosas vintage (ahora todo el mundo se muere por el vintage) en las dos aceras podemos encontrar bastantes cosas de decoración, discos, ropa... Especialmente sillas, las hay de muchos tipos y diferentes estilos.


Hunky Dori, el mejor vintage de Londres
Es la primera tienda que se ve porque tiene un cartel muy llamativo. El otro día, la incluyeron en un listado de las ocho mejores tiendas vintage del mundo y era la única de Reino Unido. Es perfecta para hombres, chaquetas inglesas de tweedespectaculares y zapatos estilo inglés impresionantes, de segunda mano, pero en perfecto estado, por sólo £55. Zapatos había menos, pero chaquetas de paño había montones y eran preciosas. También tienen ropa de mujer.


Beigel Bake, un clásico de madrugada
Yo no lo conocía, me lo descubrieron el otro día, pero es toda una institución en Londres, tanto que le estaban haciendo fotos como si fuera el Big Ben. Es un horno que está abierto las 24 horas del día, de madrugada, viene la gente para comprar bagels y pan caliente. Por el día tienen todo tipo de cosas, dulce y salado.Time Out recomienda un clásico, salmón ahumado con crema de queso o la Newyork cheesecake. La cola es larga, da la vuelta dentro de la tienda, pero merece la pena y va deprisa.


Siguiendo la torre Truman

Ahora, lo único que hay que hacer es avanzar por toda la calle hasta llegar a la torre Truman, que se ve a lo lejos. Por el camino, veremos puestos, tiendas, garitos para tomar algo y puestos de comida. Cuando llegamos a esta torre, estamos en The Old Truman Brewery y aquí está todo, pero no se encuentra todo entrando por una sola puerta, sino que lo vamos viendo a un lado y a otro de esta calle larguísima y llena de cosas que es Brick Lane. No hay que estresarse, hay montones de cosas, no hay que verlo todo en un solo día.


El mercadillo de comida

Esto es un mercadillo muy Brick Lane, quiero decir, que nadie se espere un puesto francés vendiendo foie, no. Aquí lo que encontramos es comida mexicana, india y china en cajitas de cartón para tomar por la calle, muchas paredes de ladrillo y unos puestos con una comida, visualmente, muy atractiva pero con una decoración espantosa. Mejor llevarse las cajitas a la terraza que hay detrás, si hace bueno se está muy a gusto. Dentro hay mesas también, pero se está menos a gusto.

The Tea Rooms
Este nombre tan ideal y tan British pertenece al mercadillo cubierto del que hablaba antes, es pequeño y venden cosas antiguas y viejas. Es uno de los que más me gustan, tiene de todo y si buscas con cuidado hay cosas que merecen la pena. En el centro, tiene una peluquería chulísima decorada en plan barbería antigua y siempre hay gente cortándose el pelo.


Backyard Market
Este mercadillo está al lado de The Tea Rooms es mucho más grande, tiene menos encanto pero también tiene cosas chulas. Como en todos los mercadillos, hay puestos que merecen la pena y otros que no. Para mí lo más conseguido es la peluquería, que es un claro ejemplo de que con dos duros y una cabeza creativa se puede montar cualquier cosa con estilo. Fuera, en la calle también hay puestos de ropa y de comida y alguna galería de arte o tiendas de láminas.



Volvemos a salir a Brick Lane y vemos el 1001, que es un clásico de Londres donde se puede comer y beber a cualquier hora del día. Aquí es donde por fin abandonamos Brick Lane para meternos por este callejón peatonal donde hay montones de bancos de madera que están siempre llenos de gente comiendo y bebiendo, más puestos de comida, tiendas que están muy bien y algún puesto en la calle. Y al final de la calle llegamos a Ely's Yard.


Ely's Yard y el street food

Cuando llegamos a esta explanada gigante lo que choca es eso, lo gigante que es y lo desamparado que parece todo, pero empezamos a fijarnos en los detalles y se le empieza a coger el gusto. Aquí lo que hay es street food, arte urbano y, al final, el Sunday Up Market. El street food está súper de moda, desde hace años, en Londres, y hay una auténtica competición por ver quien hace el puesto más chulo, más cool y más original, aquí hay unos cuantos acompañados de más mesas y bancos de madera.

Ely's Yard y el arte urbano
Esta es una de las mejores zonas de Londres para disfrutar de arte urbano y en este punto concreto Ely's Yard hay unas cuantas joyitas, destacan desde hace tiempo la instalación del coche aplastado, es de D*Face, y el monstruo comemonedas color rosa, que es de Ronzo, le encanta el color (se pueden ver en la siguiente foto en la parte de arriba). Recomiendo que veais la web de Ronzo porque está genial, este es el enlace. Los dos artistas son, en estos momentos, de los más importantes personajes del street art londinense.


Sunday Up Market
Este es otro mercadillo al más puro estilo Brick Lane, es una nave enorme y dentro hay puestos de mercadillo y cosas de comida riquísimas, todo muy sencillo, pero se encuentran cosas geniales. Hay un puesto con bolsas con dibujos de Fridda Kahlo muy bonitos y dos puestos de ilustradores en blanco y negro espectaculares, uno de ellos es español. También hay un mercadillo de artesanía.


Esto es el East End de Londres, aquí es donde en estos momentos la creatividad está en ebullición, donde toda la gente con ideas quiere venir a ofrecer su trabajo y donde cualquier persona creativa monta una tienda o un chiringito de comida original o con idea. Por eso merece la pena venir y darse una vuelta y ver todo lo que se está haciendo que es muchísimo. También hay galerías de arte, hay muchas, pero esas ya las dejo para otro día.