Del Bosque, Ancelotti y la patata caliente de Casillas

El capitán de España y del Real Madrid 'chupó' banquillo ante Luxemburgo. ¿Será el principio del fin de Casillas en La Roja?

13 de octubre de 2014

Del Bosque, Ancelotti y la patata caliente de Casillas
Casillas, en un entrenamiento con la Selección. Gtres.

Casillas, el otrora ídolo del madridismo, vive su peor momento como jugador de fútbol. El tópico dura ya demasiadas semanas para el capitán del Madrid y la Selección. Primero, la final de la Champions. Después, un Mundial calamitoso. Luego llegó un más que irregular inicio de temporada con el Real Madrid. Y ahora, su escandaloso error en el partido de clasificación para la Euro 2016 frente a Eslovaquia. En todos lo mismo: el peor momento de Casillas.

Lo grosero de los errores, su trascendencia y su acumulación hacen que hablar de un mal momento de forma de Casillas suene a eufemismo. No es, a día de hoy, ni la sombra del portero que fue.

La decisión de Del Bosque de situar a Casillas como suplente ante Luxemburgo se presta a múltiples interpretaciones. ¿Castigo por su fallo ante Eslovaquia? ¿Forma de protegerle para evitar un nuevo error? ¿Tenemos a día de hoy portero titular con España?

La cuestión fundamental es quién le pone el cascabel al gato y se atreve a dejarle de forma definitiva en el banquillo. No parece que Del Bosque o Ancelotti quieran cargar con el papel de 'malo de la película'. El seleccionador español lo dijo a las claras tras la cómoda victoria ante Luxemburgo: Casillas seguirá yendo a la Roja "siempre que esté jugando con su club".

Lo mismo que piensa Del Bosque podría pensar a la inversa Ancelotti, para quien la presión mediática, si apostase por Keylor Navas, sería mucho menor si Del Bosque fuese su 'señor Lobo' y la "dulce transición" (que Casillas es campechano, pero no franco, no hay más que ver la entrevista de Gabilondo) hacia De Gea fuese definitiva. Un cambio, que, por otra parte, es tomado como una afrenta en el conjunto blanco y como una rotación normal en La Roja.

Hace apenas unos días, Casillas le decía a Iñaki Gabilondo que sueña con llegar a la Eurocopa de 2016 y sacarse la espina del desastroso Mundial que el portero del Real Madrid firmó en Brasil. Tal vez haya cambiado su forma de pensar. O quizá lo esté haciendo Del Bosque, al que la calculadora le debería empezar a decir que Casillas tendrá 35 años en 2016.

En todo caso, ni del Bosque ni Ancelotti tienen el futuro de Casillas en sus manos. El futuro de Casillas está en las manos de Casillas. Lo malo para el aún portero del Real Madrid es que están menos firmes que nunca.