10 consejos para 'mochilear' por Europa

Viajar es un placer, y si sale barato produce una satisfacción sólo comparable a encontrar un bolso de Dolce&Gavanna en un outlet con un 80% de descuento. Pijotadas al margen, ir de mochilero por la vida también requiere conocer algunos trucos para que la aventura no se convierta en una odisea.

9 de octubre de 2014

10 consejos para 'mochilear' por Europa
Mochilera


1. Elige bien la fecha de tu viaje y de tus vuelos. No te descubriremos América si te decimos que hay temporadas altas y bajas, y que éstas dependen del destino. Pues eso, si no te quieres gastar la nómina del mes intenta evitar fechas señaladas como Navidad o Semana Santa. Volar también puede salir más barato si escoges con cuidado los días. Y no lo decimos sólo nosotros, eminencias en este campo donde las haya, lo afirma también The Wall Street Journal que publicó un estudio en el que aseguraba que el mejor momento de la semana para reservar un vuelo es el martes a las 15:00 horas.

 2. No descartes el tren. Volar está muy bien porque te acerca a destinos que están a miles de kilómetros de distancia, pero estamos hablando de Europa y hay algunas posibilidades sobre raíles a las que será difícil negarte. Con el Eurail podrás conocer hasta 24 países por no más de 500 euros o 4 destinos por 266 euros. Y si eliges el tren nocturno no tendrás que pagar alojamiento porque dormirás arrullado con el traqueteo del tren. Y no pienses que es incómodo. Puedes elegir entre vagones camarotes o coches camas.

3. Alójate en hostales y albergues. Con lo difíciles que se han puesto las cosas para alquilar casas de particulares, no vamos a liarla y esta vez vamos a decantarnos por opciones más clásicas y económicas: los hostales y los albergues. Y no nos sufras pensando que vas a dormir en colchones infectados de chinches o que te van a robar la mochila en cuanto cierres el ojo. Esas cosas ya apenas pasan... no nos seas agorero. Pero como sabemos que a veces es complicado confiar, vamos a proponerte que eches un vistazo a esta web que te ayudará a elegir tu alojamiento.

4. Come en los lugares a los que van los locales. Parece de Perogrullo, pero a veces nos dejamos llevar por la emoción del turisteo y acabamos en garitos en los que te soplan una millonada por un bocata de atún. Esta vez vamos a ser más cautos y observar en qué bares y restaurantes hay más gente autóctona y probar... Lo de mirar la carta y los precios también es un buen truco. Clásico, pero efectivo.

5. Compra tu propia comida. Otro método económico y efectivo para ahorrarse unos euros a la hora de comer es comprar tus propios víveres en los supermercados. Sale más rentable y, además, eliges tú mismo lo que vas a comer y cómo lo vas a cocinar.

6. Muévete en transporte público. Hay veces que llegamos a un sitio nuevo y nos volvemos locos con los trenes, los metros y los autobuses. ¡No temas! Hacerse con la red de transportes de una ciudad nueva no es fácil, pero tampoco es misión imposible. Si no estás seguro de tus habilidades, mírate el trazado y las tarifas antes de llegar y así no te perderás nunca.

7. Aprovecha las entradas gratuitas a museos y monumentos. Deja de pensar que por ser turista te tienen que desplumar el bolsillo. Y por favor, no te pongas el cartel de 'estoy perdido' en la frente. En la mayoría de ciudades hay ofertas para entrar en los museos y lugares de interés. Y tienes páginas en las que consultarlas. Para que te hagas una idea y no pienses que nos lo estamos inventando: En el Louvre, los menores de 18 años pueden entrar sin pagar entrada y si tienes menos de 26 y eres ciudadano de la Unión Europea también. Si ya has llegado a la treintena espérate, si puedes, al primer domingo de cada mes para ver a La Mona Lisa sin pagar un euro.

8.Ponte un límite de compras. No saques la tarjeta a pasear con tanta facilidad. Lo mejor para evitar gastos innecesarios es imponerse un presupuesto al día y no salirse de él salvo en contadas ocasiones o cuando la situación lo exija. Además, llevar souvenirs a la familia tampoco tiene que costarte el sueldo.

9. Compra en las tiendas locales. Evita las típicas tiendas de souvenirs en las que por un imán de nevera casi te piden a tu primogénito. Las calles más turísticas también son bastante prohibitivas. Date una vuelta por la ciudad y descubre dónde compran los locales, seguro que encuentras chollos que te dejarán helado.

10. Infórmate bien de los lugares que vas a visitar. Este último mandamiento resume la filosofía low cost. Y es que lo mejor para que no te den gato por liebre aquí y en la China Popular es que te informes muy bien del sitio que vas a visitar y de sus costumbres.