Raimat cumple 100 años de amor y respeto por la tierra

Raimat pertenece a la firma y a la familia Codorníu, la empresa más antigua de España (1551) fundada por Jaume Codorníu, payés propietario de viñedos en Sant Sadurní d'Anoia. Al frente de ella se encuentra Mar Raventós, representante de la decimosexta generación y presidenta del grupo desde 1998, que mantiene unidos a más de 400 familiares, de los que 213 son accionistas de la empresa. Esta gran anfitriona nunca habla de política y supongo que en estos tiempos, menos

8 de octubre de 2014

Raimat cumple 100 años de amor y respeto por la tierra
100º Aniversario de Raimat

Su abuelo, Manuel Raventós Domènech, decidió comprar en 1914 una enorme finca en Lérida de 3.200 hectáreas totalmente desértica. En la propiedad sólo había un castillo medio en ruinas. Cien años después, Raimat es el mayor viñedo de Europa, con más de 2.000 hectáreas plantadas con distintas variedades de uva que se utilizan para elaborar los cavas Codorníu y los vinos Raimat, amparados bajo la Denominación de Origen Costers del Segre. Según la presidenta, su abuelo, que tuvo trece hijos, logró transmitir a las siguientes generaciones "el valor de la pasión y el amor por la tierra".

En 1918, el dueño de Codorníu encargó al arquitecto Joan Rubió Bellver -discípulo de Gaudí- la construcción de la bodega de Raimat, que se convirtió en el primer edificio de hormigón forjado de España. A lo largo de sus cien años de historia, Raimat ha sido pionera en otras muchas facetas, lo que le convierte en una de las bodegas más innovadoras de Europa.

Xavier Farré, bisnieto del fundador y director de viticultura explicaba en la celebración del aniversario cómo Raimat supuso en sus inicios una auténtica revolución donde se plantaron las primeras variedades de uva foráneas en España - chardonnay, merlot y cabernet sauvignon- y también donde se estrenó el riego por goteo en Europa y se cosechó de noche por primera vez. 

En 1988 se construyó una nueva bodega, diseñada por el arquitecto contemporáneo Domingo Triay, caracterizada por una perfecta simbiosis con el paisaje, y se plantó un viñedo sobre el terreno que la corona. Dos años después Raimat se convertía en una de las bodegas más importantes del sector, con la totalidad de su producción certificada como Viticultura Integrada, y parte de ella como ecológica.

La empresa acaba de culminar ahora una inversión de cuatro millones de euros en el sistema hidráulico de la finca que permitirá que todo el riego se haga por gravedad, sin necesidad de utilizar bombas, con el consiguiente ahorro energético.

Exportaciones

Raimat exporta el 30% de su producción y en 2013 facturó 14,3 millones. En su conjunto, el grupo Codorníu ingresó algo más de 200 millones de euros. Después de España, el primer mercado de Raimat son los países escandinavos, aunque ahora sus esfuerzos se centran en reforzarse en China y en Japón, país donde en el último año ha duplicado las ventas. 

Una de las novedades que presenta la bodega este año es una sala-museo fotográfico del centenario, un recorrido visual por los momentos más emblemáticos de los cien años de historia, desde sus primeras plantaciones, los primeros vinos, pasando por todos los proyectos de innovación y viticultura que la destacan. Esta iniciativa forma parte de una apuesta decidida de la marca por mejorar su circuito de visitas y potenciar el enoturismo en la región. Raimat ofrecerá una nueva y variada oferta con un programa de visitas que va desde la experiencia en el viñedo hasta diferentes tipos de catas.

Para conmemorar su centenario, la marca ha elaborado Raimat 100, un vino blanco, creado por la joven enóloga Elisabeth Figueras, con un 55% de la variedad Chardonnay y un 45% de Xarel-lo, un vino fermentado y criado en barrica con las mejores uvas de la finca. Se trata de un vino de guarda y exclusivo, de producción limitada a 603 botellas que se venderán solo en la bodega y en establecimientos escogidos.

Un vino con el que brindamos en una fiesta entrañable para celebrar 100 años de trabajo bien hecho, en la que en ningún momento nadie habló de política ¡Qué alivio!