Una comida con Miguel Ángel de Gregorio

Hace años que no coincidía con Miguel Ángel de Gregorio, uno de los mejores enólogos de nuestro país y un viticultor inquieto allá donde los haya. La última vez había sido en una cata para una famosa guía de vinos cuando él asesoraba Bodegas Arrayán, y desde entonces...ya ha llovido.

24 de septiembre de 2014

Una comida con Miguel Ángel de Gregorio
MIGUEL ÁNGEL DE GREGORIO

La cita no podía ser más sugerente: Miguel Ángel de Gregorio con sus vinos de Finca Allende en uno de los mejores emplazamientos gastronómicos de Madrid, el restaurante Alabaster con esa filosofía que el grupo Alborada ha trasladado desde a Coruña a Madrid y al frente de éste, Oscar Marcos y Fran Ramírez, todo un ejemplo de la profesionalidad que se demanda actualmente en sala. No sé si en Alabaster me gusta más la fantástica cocina de Iván Domínguez o el servicio impecable de Oscar y Fran. Supongo que tanto monta...

Yo intuía que en esta invitación iban a estar incluidos "Calvario" y "Aurus", sus principales embajadores dentro de los vinos de pago por los que fue uno de los primeros en apostar y es que De Gregorio representa el concepto de la Rioja más moderna, que no es otra que la que reivindica sus raíces lejos de las modas de consumo. Y no me equivoqué.

Finca Allende, su bodega con la que le llegó definitivamente la fama después de un buen trabajo en Bodegas Bretón (por cierto, adquirida por él recientemente para remodelar sus instalaciones lo que permitirá trasladar desde esta próxima vendimia 2014 la elaboración de su vino "Finca Nueva"), es el vehículo que utiliza Miguel Ángel de Gregorio para mostrar al mundo su idea de lo que debe ser un vino que tenga raíces y alma. El estilo moderno de los vinos de Finca Allende ,cuyo nombre significa "Más allá", alejado de los clásicos Riojas, forma parte ya de la historia vinícola nacional.

En fin, que comenzó la cata con un Allende Blanco 2011 elaborado con las variedades Viura y Malvasía procedentes de viñas viejas, criado durante 14 meses en roble francés y los siete primeros meses con lías. Un vino dotado de una boca sabrosa, untuosa con un apreciable volumen y una enorme persistencia retronasal.

El siguiente protagonista fue el Mártires 2012, este vino del que sólo se han hecho 1.500 botellas es 100% viura, una uva que Miguel Ángel defiende a ultranza, procedente de la finca Mártires plantada en 1970. Con una crianza de nueve meses en roble francés y ocho meses sobre lías es un vino sutil y fragante en nariz, y en boca graso, potente y sedoso con una retronasal muy persistente.

Continuamos con Calvario 2008, el primer vino de parcela que se hizo en Rioja y el más mediterráneo de la bodega. Un vino de guarda, con taninos sedosos y equilibrados y un final de boca largo. Calvario es un vino imprescindible para quien quiera descubrir a los grandes riojas del siglo XXI de la mano de este genio de las viñas. De Gregorio mima su viñedo situado en una de las faldas del monte Calvario, en Briones, para conseguir este vino que ha marcado un antes y un después en Rioja y que muestra claramente su filosofía: trabajo en el viñedo, la importancia del pago y la reivindicación de las variedades autóctonas. 

Y llegó Aurus 2008,  un vino que define a la perfección lo que es un "vino de autor". Un tinto complejo, potente, elegante y de larga vida. Un gran vino de guarda con unos taninos dulces muy marcados y un final de boca largo y persistente.

Terminamos la cata con un Allende Dulce 2011, un 100% viura, fermentado en barrica nueva de roble francés y criado durante 18 meses en barrica nueva. Procedente de una viña "La Casiña" de 1924 y una producción de sólo 600 litros por hectárea, que suponen 600 botellas de ½ litro. Un vino naturalmente dulce que se consigue vendimiando con 22 grados de concentración natural del azúcar y de la acidez. 

Todo un lujo de comida y de cata dirigida por este enólogo que prepara nuevos proyectos de futuro y que estoy segura de que devolverán a su nueva adquisición, Bodegas Bretón, aquel pasado glorioso de los años 90 con nuevas estrategias de marca. ¡Felicidades por la apuesta!