Salida de Orenga o el cambio de paradigma que no puede esperar en la Selección

El 5 de septiembre de 2015 queda cerca. Mucho más de lo que cree el presidente de la Federación Española de baloncesto, José Luis Sáez. Es una fecha demasiado próxima para hacer análisis bienintencionados. Estoy de acuerdo en que las decisiones en caliente pueden ser precipitadas o populistas. Lo sé. Lo creo. Pero no se puede retrasar lo inevitable y necesario. Orenga debe salir porque no puede ser él quien pilote el futuro del equipo

15 de septiembre de 2014

Salida de Orenga o el cambio de paradigma que no puede esperar en la Selección
Pau Gasol es el mejor jugador de la historia del baloncesto español. Y debe ser un ejemplo para el futuro./Archivo

Todos mis respetos a Orenga. Un buen técnico que consiguió un meritorio bronce en un Europeo. Pero ahora, hablemos del futuro inmediato. No del pasado. 

                   

En septiembre de 2015 Francia celebrará 'su' Europeo como nosotros hemos jugado nuestro Mundial. Para intentar ganarlo. No les valdrá ninguna excusa para no jugar la final porque entonces tendrán el equipo que ganó el mismo torneo en 2013 y el que consiguió el bronce en el Mundial de España. Es decir, los que han estado y los ausentes como Parker, De Colo, Ajinça y Joachim Noah. Un auténtico 'equipazo'. Como 'equipazo' era el nuestro, tristemente eliminado.

Nuestra Selección también era candidata a ganar el Mundial que merecidamente se lleva EE.UU. Según la mayoría de los periodistas acreditados en el torneo, España podía ganar. No pasó. Y constituye un fracaso histórico y sin paliativos no haber estado en semifinales. Pero puede suponer más cosas importantes. Como el adiós de los héroes del pasado para dejar paso al futuro. Un futuro que posiblemente no sea tan brillante, pero que tiene derecho a su tiempo de construcción. A su oportunidad.

En septiembre de 2015 que, como he dicho antes, queda muy cerca, Juan Carlos Navarro tendrá 35 años. Los mismos que Pau Gasol o Felipe Reyes. Prácticamente 34 años tendrá también José Manuel Calderón. Es decir, la 'piedra filosofal' sobre la que hemos edificado un grandísimo equipo estará muy erosionada por el paso del tiempo y las batallas. Puede que ya no dé para intentar cumplir con su papel que solo puede ser ganar.

                 

El Mundial, la convivencia, sus rotaciones, los minutos de banco mal digeridos y los egos heridos de según quien pueden haber soltado algún verso en el discurso. Las declaraciones de Felipe Reyes, sobre la importancia de los reservas del equipo, aquella frase de "no somos cualquiera" quienes entramos tarde en la rotación. O la autocrítica de Navarro mal digerida por los aludidos de aquel partido mal preparado tras la derrota contra Francia, pueden ser mal comienzo para comenzar a escribir otra partitura hermosa.Y menos en un solo año

Solo alguien que no haya estado conviviendo con estos jugadores en el último Europeo -con un bronce que ahora valoramos mucho más- y este último Mundial; alguien que no haya dejado heridas supurando en el cuerpo de este enfermo, puede intentar poner en marcha un proyecto ilusionante cuyo objetivo en el Europeo de Francia, no tiene por qué ser ganarlo, sino jugarlo. Y hacerlo mirando al futuro.

Por todo ello. Creo que hace falta un cambio de paradigma. Ya no tendremos un equipo masculino en la Federación para hacer caja. Ya no habrá una gallina de los huevos de oro. Puede que ya no tengamos ese equipo que juega solo, un grupo al que haya que hacerle un traje muy ancho para que se mueva a su antojo. No. No es tiempo de seguir ordeñando las ubres de la vaca. Llega un tiempo para que un conductor fuerte, un jefe con plena autoridad y con toda la fuerza para comenzar a construir un grupo nuevo. ¿Estoy diciendo que no haya que contar con la base del equipo? No. Estoy diciendo que seguramente a la base del equipo no le queden ganas o fuerzas para volver a intentarlo. El ejemplo es Argentina. ¿Merece la pena seguir por la misma vía para encontrar un final demasiado triste? ¿No parece más razonable virar para encontrar otra ruta que nos puede dar triunfos futuros, aunque sean más modestos o tarden en llegar? 

Es difícil que se repita una generación de jugadores como los que están a punto de irse junto a los que se fueron ya. Esos Garbajosa, Jiménez, Mumbrú o Cabezas... Y lo es tanto, que es mejor cambiar y dejar de exprimir el mismo equipo. Lo siento. Es duro, pero creo que es realista.

                    

Mucho más porque fueron, precisamente, Pau, Navarro o 'Calde', quienes más intentaron solucionar la 'papeleta' de cuartos ante Francia. Fue orgullo de campeones. Impulso de titanes. Pero su presencia en el grupo supone ya un freno para los jóvenes, un impedimento para que surjan los nuevos liderazgos que se necesitan

Lo que propongo no es un salto al vacío. No constituye una catarsis. Para comenzar a mirar al 2015 contamos con Ricky -por supuesto-, Llull, 'Chacho', Ibaka, Marc, Rudy, Abrines o Mirotic. Son una base muy fiable para comenzar a andar. Solo hace falta una personalidad fuerte en el banco para iniciar el viaje. Para pilotar un cambio en el que habrá que trazar planes A, B y C porque la magia de los jugadores puede que ya no baste. Alguien flexible. Con capacidad para improvisar soluciones variadas. Crear un equipo nuevo en definitiva. En el que no estarán los mejores de nuestra historia. Seguramente por decisión propia. Los Reyes, Calderón, Navarro o Pau.

Hace falta un guía nuevo y sin compromisos previos para pilotar un cambio de paradigma. Y mientras, honremos a nuestros héroes caídos. También a Juan Antonio Orenga.