1990, el año en que Calamaro se convirtió en 'Rodríguez'

Anda estos días Andrés Calamaro enredado en su Tour Bohemio por tierras españolas, y desde luego, lo que pudimos ver hace un par de semanas en La Riviera de Madrid, es el retorno a los escenarios de una rock star en estado de gracia, con una potente banda de acompañamiento que ruge de la primera a la última canción.

6 de junio de 2014

1990, el año en que Calamaro se convirtió en 'Rodríguez'
Los Rodríguez.

Y aunque es verdad que estuvo algo parco en palabras con el respetable que allí nos congregamos a ver la faena del maestro bonaerense, no es menos cierto que nos llevó fácilmente a su terreno y caímos todos rendidos, ante los viejos himnos y también ante los nuevos. Y es que, aunque Bohemio, su último disco, nos ha dejado un sabor agridulce, no podemos negar que contiene canciones de esas que van a causar gran posteridad.

Pero el Calamaro de 2014 está muy lejano en el tiempo a aquel muchacho que llegó en septiembre de 1990 a Madrid. En aquellos días Julián Infante ex componente de Tequila y German Villella, baterista que se había formado en Estados Unidos, se encuentran en la noche madrileña y deciden emprender un nuevo proyecto musical con el nombre de Los Locos.

Julián quiere volver a la carga después de varios años ausente tras la disolución de Tequila. La idea inicial era ir en plan solista, pero se cruzó un tercer artista en el camino: Fernando De Diego.

De Diego, había grabado un par de discos en los ochenta con la discográfica WEA, y aunque había vendido, no había colmado las expectativas de su discográfica. De este modo, se incorporaría a la emergente formación como vocalista y el grupo se terminaría de formar con la guitarra de Josep Salvador y el bajo de Gustavo Alonso.

Estamos en 1990. Aquel verano los Rolling Stones descargaron el Urban Jungle Tour por tierras españolas, y Ariel Rot -otro de los miembros de Tequila que vivía en aquellos días en Buenos Aires-, se vino a nuestro país a ver a uno de sus grupos fetiche.

Julián le cuenta su incipiente proyecto musical y a Ariel le encaja. Josep Salvador se marcha ante la llegada del guitarrista argentino a la formación.

De vuelta a Buenos Aires, Ariel le cuenta el proyecto a Andrés Calamaro, artista ya experimentado por aquel entonces con discos tanto en solitario como con Los Abuelos de la Nada. El proyecto le gusta.

De Diego sigue por otro camino, formando la banda Fuera de la Ley y el puesto en el bajo lo ocupa finalmente Guillermo Martín que hasta entonces estaba en la formación de su hermano Fernando, Los Desperados.

Es septiembre de 1990 y Malasaña sigue siendo un gran hervidero de rock and roll. Se cambia el nombre al grupo, ya que existía una banda que se llamaba igual en Gijón.

El elegido es Los Rodriguez en referencia al termino con el que se conoce en nuestro país a los maridos que se quedan trabajando durante el verano, mientras el resto de su familia disfruta de las vacaciones. Andrés se encontraba en una situación parecida y le hizo gracia el nombre. El resto, pertenece ya a la historia del mejor rock hecho en nuestro país.

El disco de debut de Los Rodriguez se tituló Buena Suerte y supuso una vuelta a los orígenes del rock, a la esencia, a la inmediatez, pero con una frescura inusitada que lo adecuaba perfectamente a los años 90.

El disco contó con la colaboración de Antonio Flores en uno de sus temas más recordados. Curiosamente, la canción se hizo popular casi un año después de la edición del disco, al utilizarla televisión española para promocionar su programación. El tema es el memorable Engánchate conmigo, una suerte de rumba escrita por Andrés, con las palmas flamencas del hijo de la Faraona.

Aquellos inicios fueron tiempos de entendimiento y camaradería. Las canciones las trabajaban todos juntos en el local de ensayo, o en otras ocasiones eran melodías de Ariel o Julián a las que Andrés ponía letra, al parecer aislándose tan sólo unos minutos en un rincón. Creatividad en estado puro

Pese a la excelente calidad de las canciones que guardaba en su interior, el disco no logró el reconocimiento que la banda esperaba, o al menos no inicialmente. Para colmo de males, su sello discográfico quebró y Guille Martín decide abandonar el grupo que a partir de entonces será un cuarteto

Buena Suerte no tuvo mucha fortuna, pero sigue siendo el disco preferido de muchos seguidores de la banda, que como bien es conocido obtendría gran reconocimiento popular con posterioridad en ambos lados del Atlántico.

El gran colofón de la historia de Los Rodriguez llegó años después con esa dulce mentira que en forma de último trabajo titularon Hasta Pronto...

Hasta pronto significa, vale chicos, nos vamos, pero...volveremos a vernos....y nada más lejos de la realidad: ¡Salud!