Tío Pepe vuelve a la Puerta del Sol

Cuando yo era muy muy pequeña, mi abuelo me llevaba al Retiro a ver la "Casa de Fieras", me paseaba por la Plaza Mayor cuando quería comprarse algún sombrero y me regalaba algodón de azúcar y bartolillos cuando venía a Madrid a la Feria de San Isidro a ver alguna que otra corrida de toros.

13 de mayo de 2014

Tío Pepe vuelve a la Puerta del Sol
Luminoso Tío Pepe.

A mí me encantaba acompañarle porque me contaba mil historias mientras él disfrutaba de esta ciudad que siempre le recordaba viejos y "mejores tiempos". Cuando llegábamos a la Puerta del Sol, me enseñaba ese lugar al que todos llamaban "kilómetro cero" y me contaba que allí empezaba el camino de cualquier recorrido de España. Después me enseñaba ese luminoso que se llamaba "Tío Pepe", aquel señor nacido nada menos que en 1844 con cuerpo de botella, sombrero andaluz y guitarra en la mano, que parecía ser, llevaba dentro el sol de Andalucía, un lugar que desde ese punto de partida debía estar muy lejos.

Para muchos madrileños, como para mí, el símbolo de las bodegas gaditanas González Byasss ha sido uno de los iconos de esta capital, que llevaba tres años ausente de su ubicación histórica. Ha vuelto recuperado con su aspecto original y con mucho menos peso, ahora viene con 24 toneladas incluidas sus letras frente a las 70 de antaño. Sin golpes, sin las abolladuras de la vida pasada desde 1958... totalmente rejuvenecido. Ahí es nada!!, como si hubiera pasado por la Buchinger. Ya les gustaría a muchos.....

Ahora podemos pasear por la Puerta del Sol y contar de nuevo con la luz de Tío Pepe, aunque ha decidido cambiar de azotea y se ha trasladado del número 1 al 11, justo enfrente de la sede de la Comunidad de Madrid. El 21 de abril comenzó su mudanza e instalación y aquí tenemos a esta joya enológica brillando desde el 8 de mayo.

Muchos de nuestros bisabuelos conocieron los vinos y brandys de Jerez gracias a González Byass, una bodega familiar que fundó D. Manuel María González Ángel en 1835 y desde entonces se dedica a la elaboración de estos vinos, con la tradición, la investigación y la búsqueda de la máxima calidad. En 1856, González Byass era la primera casa exportadora de vinos de Jerez, con un volumen de 3.885 botas, equivalente al contenido de 2 millones y medio de botellas. Con estos pilares fundamentales, hoy sigue trabajando la quinta generación de esta familia.

Y en una familia de vinos es en lo que se ha convertido González Byass desde hace más de treinta años incorporando bodegas de la Rioja con Beronia, de Toledo con Finca Constancia, Sant Sadurní d´Anoia con cavas Vilarnau, en Somontano con Viñas del Vero y en Arcos dela Frontera con Finca Moncloa.

Pero a mí me encanta Apóstoles, ese Palo Cortado abocado elaborado con Palomino y Pedro Ximénez, o Noé, un Pedro Ximénez muy viejo.... Cuánta generosidad tienen los vinos generosos!. El momento de sillón y lectura reposada puede ser sublime con el brandy solera gran reserva Lepanto (cuando sea mayor lo disfrutaré con un buen habano rompiendo con lo políticamente correcto....) y sobre todo, más que ninguno, ese fino Tío Pepe; al fin y al cabo fue el señor que me presentó mi abuelo de niña y con el que comparto muchos amigos y muchos momentos alegres como el día de su vuelta a Madrid.

Muchas caras conocidas y mucho amante de los vinos de Jerez en esta nueva aparición, ojalá cada día haya más. La labor de enólogos con catas y comentarios magistrales como las de Antonio Flores, enólogo y 'master blender' de los vinos de Jerez de González Byass son imprescindibles para conocerlos y quererlos siempre. Por cierto, maestro, le echamos de menos en ese momento cumbre del encendido. Faltaron sólo las campanadas del reloj como si fuera la fiesta de Fin de Año, las eché de menos también, eso y a mi abuelo... por el que brindé con Tío Pepe.