El Madrid y Laso, avisados: El Barça y Pascual llegan fuertes a la Final Four

Es deporte y ya nadie barre a los contrarios. Las diferencias se estrechan y yo me equivoqué. Hace cinco meses dije que el Real Madrid no perdería más de siete partidos esta temporada. ¿O dije cinco? Es lo mismo... Estamos a una semana de la Final Four de Euroliga y en puertas también del inicio de los playoffs de Liga Endesa, y está claro que mi vaticinio falló. Lo dicho iba más encaminado a provocar, a escandalizar, que a ejercer de Nostradamus. Pero esa cifra ya no tiene vigencia. 

12 de mayo de 2014

El Madrid y Laso, avisados: El Barça y Pascual llegan fuertes a la Final Four
El que casi nunca falla en el Madrid es Sergio Rodríguez, hoy por hoy, el más fiable de los blancos junto a Reyes y Rudy./Archivo

Nadie regala nada. Quien quiera un título, sea Liga Endesa sea Euroliga, va a tener que joderse y sudar tinta china. Cuando hice de profeta ya lo sabíamos todos. A parte de lo que ya he recordado, dije también que para que los blancos alcanzaran todos sus objetivos debían elegir muy bien qué partidos perder. Y eso se mantiene más que nunca. 

El Real Madrid ha perdido cinco partidos en Euroliga y dos más en Liga Endesa. De esas derrotas, las de competición casera han sido contra el Barcelona y el Valencia. Palabras mayores. Y en Euroliga... Bueno, en la competición continental solo la derrota con el Bayern, en Alemania, y la de Kaunas con el Zalguiris pueden resultar muy extrañas. Fueron derrotas en malos partidos y por muy escaso margen. La del CSKA en Moscú, también pudo ser una victoria. Y estamos hablando de un gigante con el mayor presupuesto del continente, aunque sean poco fiables. Las dos derrotas de la serie contra el actual campeón de Europa, el Olympiacos, si tuvieron algún ingrediente para mosquear, como la ausencia por dimisión en el campo de Mirotic.

                  

Con todo, la temporada de los blancos es increíble. Para enmarcar. Magnífica. Los epítetos se quedan cortos y los hombres de Pablo Laso ya han batido varios récords históricos del club. Y eso que la plantilla, por momentos y con las lesiones, se hizo peligrosamente corta, sobre todo con las ausencias de Jaycee Carrol y Bourousis. Pero ha llegado el momento crucial de la temporada y la cabeza y las piernas pesan. Y puede que pesen más entre los blancos que entre sus inmediatos y más peligrosos y cercanos rivales: Barcelona y Valencia. Los primeros pasaron el 'Rubicón' de la Navidad tras un inicio de temporada horrible y resurgieron como el Ave Fénix de la mano de un excesivamente ignorado Xavi Pascual. Los segundos terminan segundos la fase regular de la Liga Endesa y ganaron con autoridad la Eurocup al Kazan.

Unos dudan. Los otros, reman. Y el capítulo más cercano, el enfrentamiento directo entre los máximos rivales en España fue favorable a los de Pascual, con lo que también algunas sombras de duda se asoman de manera injusta por encima del banquillo merengue. ¿Por qué injusta? Ni era tan malo Pacual, ni era tan bueno Laso. Son dos grandes entrenadores, cada uno con sus defectos y virtudes. Debilidades y fortalezas. Y comparar entre ellos, de momento es imposible. Y al carajo.... Pero sigamos.

No existe infalibilidad ni entre los culés, ni entre los merengues. Ni en Madrid, ni en Barcelona... Ni en ningún lado. Y la mejor manera de explicar lo que ocurre es poner el ejemplo del CSKA, el ¡súper-equipo' de Messina. Los ricos y famosos tienen desgaste mental. Se llamen Mirotic, Rudy o Khyriapa o Teodosic. El desgaste mental y físico en unos casos llega antes y en otros después. Pero llega por culpa del factor humano. ¿Por qué al Valencia no le ha pasado? Aún queda temporada. Podrían tener ya su bache en el peor momento. Y no quiero ser agorero. En cuanto a los rusos, si el CSKA perdía el primer partido de los cuartos de final de la VTB ante el Lokomotiv Kuban (83-87), en el segundo no han ido mejor las cosas para el equipo de Ettore Messina, que ha sumado una nueva derrota, esta vez más abultada: 66-8. Vamos que están a un paso de quedar eliminados.

                 

Los moscovitas han visto como su rival le ha puesto contra las cuerdas en la eliminatoria (0-2) a solo seis días de la semifinal de la Final Four de la Euroliga ante el Maccabi de Tel Aviv. Así, Messina se ha mostrado especialmente resignado: "Esto demuestra de nuevo que no somos fiables y muy a mi pesar no he podido cambiarlo en dos años aquí. Y no estoy seguro de poder cambiarlo en los próximos cuatro días antes de la Final Four. Vendremos al pabellón de nuevo, hablaremos y lo intentaremos pero no puedes cambiar la naturaleza humana". ¿Les recuerda algo?
"Al parecer, mi nivel no es suficiente para entrenar a este equipo. Eso es todo", dijo Messina en declaraciones recogidas por R-Sport. Es una forma de reactivar a sus hombres... o ya tiene la huida preparada, pero lo que dice el transalpino de la debilidad humana vale para todos.

Pues bien, la derrota del Real Madrid por 86-75 en el clásico ante el F.C. Barcelona puede ser tomada como un síntoma de algo parecido, como un aviso, o como parte de la lógica competitiva. El F.C. Barcelona ganó su primer partido de la temporada. ¿Quién no estaba e el Madrid? Felipe Reyes. No quiero decir que la derrota se deba a eso, pero TAMBIÉN se debe a eso. Tomemos nota para el Mundial de España. 

Los blancos solo anotaron tres canastas en juego en los primeros minutos y el primer cuarto acabó con 21-10. Otros partidos comenzaron igual y los de Laso reaccionaron y los solventaron. Pero Tomic fue un titán. Sí, el mismo Tomic. Sí, el blandito que no era fiable. O el mejor pívot de Euroliga, como prefieran... El Madrid, desquiciado, veía como a Rudy le caían dos técnicas y era descalificado. El último parcial fue un mero trámite y el Madrid en los últimos tres minutos con un 2-10 conseguía reducir la desventaja y maquillar el marcador hasta el 86-75.

                 

Hay que analizar el partido del Barcelona para darse cuanta qué tipo de equipo es el Barcelona y convencerse de una vez de que Pascual es un grandísimo entrenador. Siete temporadas al máximo nivel. Siempre en el Barcelona. Y lleva ya cinco Final Four. Su equipo está creciendo. Y el Madrid, el mejor Madrid desde hace muchos, muchísimos años, vive una fase un tanto menguante. Pendiente de que despierte Mirotic de una puñetera vez. 

Cuando acabó el partido contra los culés, Rudy afirmó que "el Barcelona ha venido a sacarme del partido. Sólo le he dicho al árbitro que era fácil pitarnos técnicas en contra nuestra. Tengo que aprender y lo respeto". Era un jugador descentrado como una consecuencia lógica:  Durante el partido Fernández recibió hasta dobles y triples marcajes que le han hecho acabar con cuatro puntos pero un 0 de 7 en tiros de campo, 4 pérdidas y - 4 de valoración

En las citas importantes, y si el Madrid quiere ganar lo que queda en juego, que es lo más importante del año, tiene que aparecer alguien más que acompañe a Rudy. El partido con el Barcelona solo era trascendente en lo anímico por la cercanía de la Final Four, pero marca tendencia y moralmente rearma a los de Pascual. Fue un aviso a navegantes.