Néctar, el último viaje de Germán Coppini

Cuando escuché la maqueta que contenía algunas de las canciones que Germán Coppini preparaba con la banda malagueña Néctar, no tuve duda alguna de que se trataba del mejor trabajo del cántabro en mucho tiempo.

29 de abril de 2014

Néctar, el último viaje de Germán Coppini
Néctar.

No se trata de alabar a título póstumo su legado musical. La trayectoria musical de Germán, como la profesional de cualquiera de nosotros, estuvo llena de aciertos y también de errores. No puede ser de otra manera, pero Germán era consciente que la colección de canciones que hoy ya están plastificadas en un bonito estuche que incluye un disco de vinilo de color naranja de 180 gramos más un cd y un amplio libreto, era su mejor trabajo en años.

Lamentablemente su vida se extinguió la pasada Nochebuena, privándole de ver manufacturado este trabajo que, con suerte, puede que no sea el último, ya que, como trabajador incansable que era, ha dejado una gran obra inédita que esperamos pueda ir viendo la luz paulatinamente.

Ahora, lo que debiera de ocurrir es que todas las voces que se sumaron a la tristeza colectiva que supuso su partida, dediquen tiempo y el poco dinero que cuesta el álbum -18 eurillos la caja con el vinilo de color, el cd y el libreto-, en descubrir este maravilloso disco, que con el título homónimo de Néctar, recoge doce canciones, un bonus y una versión extendida.

Un disco que ha sido compuesto íntegramente por el malagueño Andrés González, fan incondicional de Germán desde sus orígenes musicales. Andrés concibió el disco pensando en el registro vocal de Germán -aunque dos de los temas los interpreta el mismo y los resuelve francamente bien-, motivo por el cual, no extraña que desde la primera escucha, viajemos por paisajes sonoros que nos son muy cercanos y que recorren toda la obra de Coppini, con especial hincapié en Golpes Bajos y en sus mejores discos como solista.

El disco suena redondo, absolutamente compacto, y es responsabilidad del resto de componentes de Néctar , todos ellos músicos de larga trayectoria en la escena musical malagueña, con Germán Coppini como elemento de nexo entre las distintas piezas de la maquinaria musical que integran Sergio Muela (guitarras eléctrica y acústica), Antonio Sierra (batería y percusión) y Juan Tomás (bajo).

De entre el listado de canciones, hay algunas que brillan con luz propia y que están llamadas a ser clásicos en el repertorio de Néctar -pues confiamos en que la banda siga adelante a pesar de la ausencia de Coppini-. Es el caso de "Ninguna Señal", preciosa joya pop que podría haber sido incluida en El Ladrón de Bagdag o en Carabás -dos de los mejores discos de Germán en solitario-.

El disco es heterogéneo en el estilo y en la temática. Hay canciones de gran contundencia que profundizan en la vertiente más rockera que Germán había desempolvado ya en su anterior trabajo "América Hérida" como es el caso de "Sin Corazón", "Tiempo de perder" o la excepcional "Desde tu ventana".

Y hay magníficos cortes de elegante pop,-"Pájaros", "La Noche" o la bellísima "Entender" donde podemos redescubrir al Coppini que hizo de Golpes Bajos, el grupo más sofisticado de la edad de oro del pop español.

Se agradece por lo tanto el esfuerzo de Néctar por, pese a la adversidad, haber seguido adelante en la publicación de este disco y a Pablo Lacarcel, inseparable amigo de Germán Coppini en los últimos tiempos y director de Lemuria Music, que nos viene sorprendiendo muy gratamente con los títulos que incorpora a su catálogo.

El disco de Néctar se puede comprar en las principales plataformas digitales y en formato físico a través de la página web de Lemuria