El Mundial por el que luchará España será glorioso solo con la mejor Argentina

Vienen todos y seguro que viene Manu, también. ¡Joder qué suerte! Soy un fanático del baloncesto argentino, de su gen ganador, de su forma de jugar, de la pasión que de Córdoba a Bahía Blanca han puesto muchas generaciones de deportistas. Y particularmente de esos jugadores que nacieron a finales de los 60 e inicio de los 70, aquellos precursores de la generación de oro del basket argentino. Son los Marcelo Milanesio, Juan Alberto Espil, Marcelo Nicola, Jorge González -y su 2,32 que le llevaron a la World Wrestling Federation-, Hugo Sconocchini, Carlos Cerrutti, tristemente fallecido de manera prematura. Todos jugadores que marcaron una época

7 de abril de 2014

El Mundial por el que luchará España será glorioso solo con la mejor Argentina
Luis Scola y el Manu Ginóbili son las piedras angulares de una de las mejores selecciones de todos los tiempos./Archivo

Por eso no puedo hacer otra cosa que celebrar que a sus herederos, aún mejores que ellos, todavía les queden ganas de competir y ganar. Quieren venir a 'nuestro' Mundial, el torneo que debe cerrar la primera etapa de la generación más brillante del baloncesto español. Y para que eso sea así, en septiembre tienen que estar los mejores equipos. Entre ellos, el argentino, cargado de años... y de quilates de talento. ¿Que son viejos? Ya... ¡Y unos jugadores cojonudos y competidores feroces! Un conjunto imprescindible si queremos que nuestro equipo figure entre los mejores de la historia extramuros NBA junto a soviéticos, yugoslavos y argentinos. Y es que estando los sudamericanos se completa un magnífico torneo que debe quedar en el recuerdo.

El gran Luis Scola estará en España 2014. Este jugador, junto con Ginóbili, que aún no se ha decidido, y el 'Chapu' Nocioni, forman el triunvirato dorado del baloncesto argentino. ¿Problemas? Solo uno, pero importante. Entre los tres suman 33, 36, 34... 103 años. Casi lo mismo que el cinco inicial de algunas de las selecciones que estarán en el Mundial. 

                     

Ver por última vez a esta selección sobre el parqué es una oportunidad de oro. Porque estos tíos son un espectáculo. Hace 13 años que les vi jugar por primera vez. Y no estaban todos. Por ejemplo no estaba el otro enorme jugador como Pablo Prigioni: explotó tarde y lejos de la patria, cuando ya estaba jugando en Fuenlabrada... ¡como escolta! Es que este equipo único equipo que ha conseguido ganar a una selección USA con estrellas de la NBA. Fue en 2004, en aquellos Juegos Olímpicos de Atenas que demostraron que baloncesto, así, con mayúsculas sobre todo se hacía fuera de la NBA. Aquella medalla de oro, aquella victoria sobre los Tim Duncan, Carmelo Anthony, LeBron James, Carlos Boozer -sí, sí esos- en las semifinales marcó un antes y un después.

Pero al lío. Tenía que ser Scola, el gladiador, el primero que diera un paso adelante: "España es especial para mí porque estuve diez años. Va a estar bonito, espero que nos vaya bien y poder disfrutarlo", añadió Scola. "Julio -Lamas- me preguntó si iba a ir al Mundial y le dije que sí, algo que era obvio porque estoy sano, generalmente voy y había jugado el Premundial. No hablamos nada secreto ni particular, simplemente cómo va a ser la preparación, qué planes tiene, cómo estoy, diferentes temas que tenemos como interés común", enfatizó el actual jugador de Indiana Pacers.

Por su parte, el técnico argentino, viejo conocido de la afición española porque no en vano entrenó al Baskonia, Alicante y Real Madrid, ya dejó claro que Scola es la piedra angular: "Conversamos de diversos temas de la selección, de la cual volverá a ser el capitán en España 2014".

              

No fue la única reunión preparatoria. La víspera del encuentro con Luisito, Lamas se reunió con el escolta Manu Ginóbili en San Antonio. El jugador le dijo que tomará una decisión más tarde, una vez que finalice la actual temporada de la NBA con los Spurs. La decisión de su equipo es importante para un jugador de 36 años que entra en la recta final de una carrera muy exigida físicamente.

En cuanto a Prigioni, el base de New York Knicks también dio el sí quiero. El cordobés ya había asegurado vía telefónica a su federación que estaría en el Mundial, pero nunca está de más charlar un rato con el míster y darle detalles sobre la preparación camino al torneo en España. "Estoy pensando en España todo el año. Es difícil no pensar en la Selección cuando hay un torneo tan importante como el Mundial. Me pone contento haber estado con Julio. Esperaba esta reunión para saber cómo van a a ser los entrenamientos, los partidos y los viajes. Estoy con muchas ganas de que comience la preparación", dijo Pablo a Olé. "Va a ser un torneo especial para nosotros porque muchos jugamos en España. Cada año es más difícil competir con los mejores equipos del mundo. Intentaremos sacar a la cancha esas ganas de luchar que tenemos siempre". Así es que salvo 'Manu', que pidió más tiempo antes de dar el 'sí, quiero', parece que el técnico podrá contar con todos sus hombres fuertes este verano.

Aparte de Ginóbili, quedaría pendiente, dentro del núcleo duro de los argentinos, la confirmación de Carlos Delfino: "El jugador sufrió una fractura y una operación posterior en el pie derecho. Hay que esperar y ver cómo está de la lesión", señaló el propio Lamas.

                  

¿Una última duda que se ha vuelto para asaltar la cabeza su cabeza? El entrenador está evaluando el nivel de Walter Herrmann, que está completando, a sus 34 años, una grandísima temporada en Atenas de Córdoba. El alero santafesino hace unas semanas hizo 49 puntos en la victoria de su equipo, ante Lanús por 107 a 80, un partido de la segunda fase de la Liga Nacional de Argentina. "Es una satisfacción marcar esa cantidad de puntos, pero más allá de que estoy satisfecho por ello, sin duda me pone muy feliz que hayamos ganado y estar cuartos. Cuando faltaban siete minutos, Arrigoni me quiso sacar para que descansara, pero le pedí que me dejara porque quería batir mi récord personal. Por suerte los chicos me ayudaron y lo pude lograr", admitió. El santafesino que ya comentó que quería ser mundialista, quedó a cinco de los 54 tantos del 'escopetero' bahiense Juan Alberto Espil, el 29 de septiembre de 1995.

Hay que recordar que fue el propio Herrmann, hace diez años, quien juró que no volvería a la selección de su país. Todo por una trifulca tremenda con el más grande entrenador argentino -por títulos y porque les hizo campeones olímpicos- Rubén Magnano. A estas alturas, parecía que Herrmann había desaparecido, que se había olvidado de su equipo nacional, y éste del 'griego'. Pero no. A todos, en Argentina, les pueden como a mí las ganas de ver por última vez a estos monstruos juntos.

Los sudamericanos estarán en el Grupo B con dos europeos fuertes como Grecia y Croacia. Es cabeza de serie, junto a Estados Unidos, España y Lituania. Además de las anteriores selecciones Argentina se vio beneficiada en el sorteo con rivales como Senegal y Filipinas, con los que no puede tener sorpresas. Pero deberá exigirse ante Puerto Rico.

Si van todos ellos, el espectáculo está asegurado. Jamás olvidaremos sus nombres porque nos hicieron disfrutar como pocos equipos del baloncesto.