Fomentar la responsabilidad financiera desde la niñez, clave para el futuro

La importancia de una educación desde muy temprana edad en cuestiones económicas que instauren unos cimientos sólidos de conocimientos básicos se ha visto justificada en los últimos años. Muchas plataformas de familias y Asociaciones de Padres han solicitado a los centros la incorporación de conceptos de economía básica en la rama de ciencias sociales.

Por Maribel Silva

3 de abril de 2014

Fomentar la responsabilidad financiera desde la niñez, clave para el futuro
Niños en una escuela.

Puede que las dificultades de esta última crisis nos hayan hecho abrir los ojos y ver que no estamos preparados en cuanto a ciertos conceptos económicos y financieros. Nuestra cultura en este sentido es bastante floja en comparación con otros países y a veces la no comprensión nos ha podido perjudicar en la toma de decisiones de nuestra economía doméstica, agravando más que favoreciendo nuestra situación.

Todo ello refuerza la necesidad de potenciar la educación financiera en los niños y empujarles a gestionar, administrar o ahorrar sus primeros ingresos. No olvidemos que ellos moverán la economía del futuro.

Algunas claves para una educación financiera a nuestros hijos:

1.- Explicar los conceptos de una forma sencilla y siempre que vayan a ponerse en práctica de forma natural.

Por ejemplo: El concepto de gastar y ahorrar lo podemos explicar con una bolsa de chucherías que le compremos. "Lo que te comas ahora lo estás gastando y desaparece de la bolsa, lo que no te comas se queda en la bolsa y lo puedes comer otro día".

2.- Mostrarle y explicarle las finanzas básicas domésticas como el dinero que ganamos, lo que gastamos en la compra y en la casa y lo que metemos en la hucha para ahorrar. Si todavía son pequeños, no confundirles con conceptos más complicados como hipotecas, préstamos, etc... Empezar por conceptos que entiendan les motivará para seguir aprendiendo.

3.- La hucha: su primera cuenta de ahorro. Es importante que el niño materialice el concepto de ahorro y no hay mejor forma que la hucha de toda la vida donde el niño sienta que su dinero ahorrado está ahí y vea cómo crece.

4.- Utilizar el dinero de su hucha. Como ocurre en la economía y en la vida real, el consumo es necesario para vivir. Es importante que el niño utilice y gestione el dinero de su hucha, es decir, resulta contraindicado que los padres le den dinero a parte para comprar algo que el niño estaba ahorrando porque le despista. El poner un objetivo a ese dinero guardado resulta una buena enseñanza de sus finanzas (la hucha para un cuento, para unos patines, para cromos...). Lo que sí podemos hacer es darle extras por tareas extras que realice como ya comentamos en nuestro post "Buenos consejos para dar la paga a los niños".

5.- Hacerle cada vez más participes en las decisiones familiares. Es importante que se vean involucrados desde el principio en las cuestiones financieras del hogar. A los niños les encanta acompañar a sus padres a hacer la compra y no hay mejor momento para comenzar a consultarles (Si compro una caja de leche más, ¿tengo más o menos dinero?). El momento de pagar también les llama mucho la atención, por lo que es interesante dejar que el niño pague, que le den las vueltas y comprobar con él que son correctas. Cuando el niño comience a ser mayor, se le puede hacer consultas más importantes como si comprar o no un electrodoméstico, estudiar con él las futuras vacaciones, etc...

6.- Las primeras cuentas y productos de ahorro. Cuando el niño tenga ya una cierta edad es muy importante hacerle entender la transición de la hucha a algo más real, la cuenta de ahorro por ejemplo. Es el momento de enseñarle a gestionar estos productos y de adentrarle cada vez más en conceptos financieros más complicados, siempre desde la práctica.

El concepto de la responsabilidad en sus finanzas personales es muy importante y se debe enseñar desde muy temprana edad. Si el niño se ha gastado su dinero ahorrado en algo y luego quiere otra cosa, debe aprender que no lo tendrá hasta que no vuelva a ahorrar para ello. Con ello conseguiremos un futuro con mayor conocimiento y responsabilidad financiera y, lo más importante, enseñaremos a nuestros hijos para estar más preparados ante situaciones difíciles.