Los pecados capitales de Maduro: A sangre y petróleo

La fila ocupa 'dos cuadras'...dos o tres horas de espera, de pie, bajo el sol, acostumbrándote a la persona a la que durante 180 minutos vas a tener delante, dejando que el de atrás se acostumbre a ver durante un buen rato tu espalda. ¿Al final? Lo que la situación ha terminado por convertir en un 'lujo': comprar harina, papel higiénico y azúcar.

13 de marzo de 2014

Los pecados capitales de Maduro: A sangre y petróleo
Infografía: los pecados capitales de Maduro. Qué.es

¿Cuánto tiempo dedica a hacer cola para comprar harina?
Un rato... dos o tres horas, señor.

¿Y qué opina de las colas, señor?
Pues que han existido toda la vida - responde un hombre, al que interrumpen los gritos de una mujer que sostiene un bebé: "¡eso es mentira, esa es la mentira que te cuentan los chavista!"

¿Y usted señora que opina? (pregunta el periodista de la CNN en español) ¿a qué se debe esta falta de alimentos?
Pues porque cerraron las empresas, y las empresas que tomó el Gobierno no producen lo que tienen que producir...se nos van a la quiebra...

Pero el Gobierno tiene sus propios supermercados...¿allí no se consiguen las cosas?
No, cuando tú vas a las empresas del Gobierno sólo puede comprar dos productos por persona...no te dejan comprar más hasta luego de dos días.

Es la radiografía del enorme problema que arrastra Venezuela. En las colas eternas de Caracas, se habla de política, de economía, y del olor a humo y violencia que se respira en las calles.

Nicolás Maduro no ha durado demasiado en dejar morir a un país enfermo por un modelo socio-económico a la deriva, que sólo sostenía el carisma de Hugo Chávez. Hoy Venezuela no se sostiene, Maduro no es Chávez, y todos los frentes que dormían han resucitado de golpe.

El vaso se ha colmado...como se colman los vasos, con la última gota: Venezuela tuvo en 2013 la inflación más alta del mundo, los precios han subido mucho, pero el bolívar ha perdido mucho de su valor. Comprar un rollo de papel higiénico es un lujo...llenar el depósito del coche, una modestia. Con 30 céntimos compras 65 litros de gasolina.

La harina, o el azúcar se tienen que racionalizar firmando la crisis de alimentos más alta en cinco años. Productos que vende y dosifica el Ejecutivo venezolano, tanto el papel 'toilet' (se dice allí), como el petróleo que no saben explotar después de haber 'largado' a todas las empresas privadas que sí sabían y podían hacerlo.

Este es el roto que hecho derramar años de rabia contenida de un pueblo harto de preguntarse: ¿por qué si Venezuela es el país que más reservas de petróleo tiene...no lo produce o lo exporta?, ¿por qué si son tan ricos, tienen que esperar tres horas para comprar un kilo de harina?, ¿dónde está el dinero?...

El 12F nació la guerra por horas en las calles; las armas se pasean por las aceras, los disparos se suman a 'los de toda la vida', y los gritos contra el Gobierno se multiplican por las esquinas. La Salida nace, y el aparato oficialista cumple su trabajo: dominar e intervenir.

Maduro domina todo. Domina las calles, domina las manifestaciones, domina los medios de comunicación, y domina a buena parte del pueblo...o al menos lo intenta.


MANIFESTARSE: ALTO RIESGO

Salir a protestar, romper el miedo y salir a la calle...es una auténtica temeridad. Nunca sabes que va a ocurrir. Dentro de las manifestaciones conviven opositores y antiguos chavistas que no comulgan con Maduro.

Frente a ellos: dos bandos.

"Los colectivos" son los peores. Extremistas pro-chavistas armados (dicen) por el Gobierno, capaces de apretar el gatillo a la menor provocación. Ya han matado a varios manifestantes. Y no es nada nuevo. Los colectivos forman ya parte de la historia más reciente de Venezuela, y se han llevado a muchos por delante. Chávez agarraba mejor la correa...a Maduro se le empiezan a escapar de las manos.

La Guardia Nacional Bolivariana. No sólo pelotas de goma escupen sus armas. También escupen plomo, a pesar de que el uso de armas de fuego para repeler manifestaciones está penado por la Constitución que suele acunar el presidente Nicolás Maduro.

¿El resultado?

23 muertos, de ambas partes. Casi 700 heridos. Y más de 30 torturados, humillados, electrocutados e incluso violados con fusiles. Como Juan Manuel Carrasco y Jorge Luis León, 55 horas de patadas sobre sus espaldas...vejados con una bayoneta, y escapando del terror sólo cuándo perdían el conocimiento.


¿QUIÉN CUENTA ESTO EN VENEZUELA?

Ningún medio de comunicación puede escapar de la mano del oficialismo. La mitad de los medios están comprados...la otra mitad amenazados con su cierre.
Que se lo digan a la NTN24. Sus emisiones se cortaron el 21 de febrero, junto a las de CNN en español. Su delito fue mostrar lo que ocurre en los rincones de Venezuela. La violencia por la violencia, la represión y la locura.

¿Y twitter? Acusan al Gobierno de haber intentado bloquear esta red social. Uno de los pocos gritos que tienen mucho venezolanos para denunciar abusos, como el allanamiento de tanquetas en casa de manera totalmente ilegal. Fotos y vídeos que no se pueden comprender en un sistema 'democrático'.


LA MANO NEGRA DE CUBA

Las barbas de Fidel siguen dando cobijo al Palacio de Miraflores. Venezuela nunca fue tan castrista como ahora...ahora que Maduro se sienta en el trono.
Una de las patas de las protestas es el castrismo de la política venezolana, la injerencia de Cuba. Y la supuesta financiación de la Habana con 'petro-bolívares'.

Tal es la presencia cubana...que dos exmilitares de alto rango venezolano, han denunciado que Cuba está enviando a Caracas a parte de su Ejército. 

Un triste escenario, en el que el pueblo pelea para bailar el Joropo que Venzuela se merece.