El Madrid es rey... de la Copa del Rey, pero nunca des por perdido a Pascual

Fin de la Copa del Rey. Tesis primera: El Madrid cumplió con su papel, con su misión. Tesis segunda: El baloncesto español es cosa de dos -sin restar un ápice de mérito al Valencia Basket-. Tesis tercera: Sí, se acabó el debate y la confirmación debe llegar en la Final Four de Euroliga, Sergio Rodríguez es el mejor base de Europa. Tesis cuarta: Hay dos modelos para ganar, el del Barça y el del Madrid. Cualquiera de las dos son buenas porque conducen al mismo destino por distintas vías

10 de febrero de 2014

El Madrid es rey... de la Copa del Rey, pero nunca des por perdido a Pascual
Imagen del triple ganador que encesta Sergio Llull sobre la bocina./EP

Se podía prever. Aunque Pablo Laso y sus muchachos intentaban dar esquinazo al favoritismo, su equipo, el Real Madrid, no podía dejar escapar la oportunidad de convertirse en el 'rey de copas'. Y ya lo es. Su forma de jugar, el ritmo anotador, la defensa, el 'rebote-y-corro' es la 'fórmula de la Coca Cola'. Era el primer título de la temporada en juego. Y era también su prueba de fuego. Y la del Barça, cuyo baloncesto duro, científico, milimetrado se muestra como único antídoto al Real Madrid, como también demostró Messina y su CSKA. Es Xavi Pascual artífice de la cara B del basket. De un equipo poderoso como muy pocos que definitivamente ya está con el engranaje a punto. En el momento justo, cuando se se juegan los títulos. Ya son fiables, si no lo fueron siempre...

         

Pero esta Copa fue también la prueba del algodón del baloncesto. Aún nos queda la duda de que habría pasado con los chicos de Velimir Perarovic si su pívot Seryii Lishuk no se lesiona. No lo sabemos, pero lo intuimos a pesar del 'temporadón' que están haciendo los 'taronja'. El baloncesto español es territorio vedado para los dos grandes monstruos. Ya lo han conseguido. Gracias a unos y a otros. Por culpa de casi todos aunque se quiera culpar solo a la crisis. Tras ellos, un grupo de tres o cuatro aspirantes: Valencia, BaskoniaUnicaja... Una reducida clase media a la que aspiran Herbalife Gran Canaria CAI. Y en tercer lugar el resto, luchando por subsistir. Como el fútbol, vamos. Una pena porque además la fuga de talentos es evidente.

Y por último, la final. Esa gran final de Copa. Dos equipos y una rivalidad que está en los genes de ambos conjuntos. ¡Qué grande! Sergio Rodríguez contra Víctor Sada. Talento puro e inspiración contra el base matemático, racionalista, sacrificado. Dos bases y sus formas que conforman a los distintos grupos. Por más que sepamos que el al titular en el Barça es Marcelinho, la cabeza de Pascual está en la Sada. O al revés. 

Unos juegan a lo suyo, salen en tromba. Como la marabunta. Y otros analizan al rival, lo desmenuzan y, al final, lo fagocitan. Fue un debate que probablemente se alargará en los próximos días. Habitualmente es el vencedor el que tiene la razón en esa discusión para sostener su idea. Es la ley del resultado. El Real Madrid como paradigma de equipo que han llenado pabellones tanto como local como a domicilio, frente a un Barça que ha invertido toda la primera fase de la temporada para llegar al mejor momento en la Copa del Rey. Y lo que vendrá.

        

Los dos equipos llegaban a la final de forma autoritaria. El Real Madrid divirtiendo contra el Gran Canaria y el CAI Zaragoza mientras el Barça barría a CB Canarias y al Valencia Basket como equipo que se erigía en la alternativa a las dos propuestas de baloncesto a debatir en esa final. Diversión al toque de tambor, frente al ejercicio científico de zapador. Más de 60 millones de euros de presupuesto entre los dos, o lo que es lo mismo, más de la mitad de la suma de todos los presupuestos de la ACB.

Pascual siempre ha contado con la admiración -y cierto temor- de los pesos pesados del equipo madridista, lo consideran un gran entrenador. Saben que es en la manga siempre esconde algo, como un viejo trilero del basket. Es verdad que a los aficionados, o a la mayoría, siempre nos seduce más la idea de baloncesto del entrenador madridista, pero los que saben de esto, que son los jugadores, ven en Xavi Pacual la garantía para tener la seguridad necesaria en la pista en momentos en lo que todo depende de una instrucción del entrenador a sus jugadores. Y casi todo el mundo esperaba el primer cuarto del partido del domingo para saber qué puesta en escena ofrecería el Barça. Un partido abierto y fluido o bien en un partido trabado en el que se intente reducir todas las virtudes del Real Madrid. Al final, fue un partido al toque de corneta... de Pascual. Rápido, pero al ritmo que casi siempre le convino al Barcelona

Ocurre que el talento que atesora Pablo Laso en el banco es de tal magnitud que, ni siquiera en uno de los peores partidos que se le recuerda, por ejemplo, a Llull, son capaces de perder. Es la inercia ganadora, por que fue el propio jugador de Mahón el que dio la puntilla al Barcelona sobre la bocina y con triple estratosférico. 

Lo dicho. A este Madrid ya le da igual. Un final apretado o no. Un partido a la carrera o no. A diferencia de la temporada pasada el Real Madrid puede jugar y ganar de diferentes formas. Pueden jugar en estático o bien al contraataque, con defensa individual o vienen zona. Pablo Laso ha sabido repartir los roles entre sus jugadores sabiendo adaptar los fichajes de esta temporada a la rotación madridista. Bourousis y Mejri jugadores que han dado un plus de rendimiento en comparación a Mirza Begic y Rafael Hettsheimer provocando que ahora mismo el Real Madrid sea un equipo infinitamente mejor compensado que el de la temporada pasada. A años luz.

       

El Barça demostró ayer que competirá contra el Real Madrid en Liga y en Europa. Otra cuestión será si podrá superar a un equipo millonario en talento que además se sacrifica. Las miradas estarán centradas en Navarro pero el equipo crecerá con Marcelinho Huertas como líder positivo del Barça y Brad Oleson como líder silencioso y discreto. Y Tomic por si desde fuera no funcionan las cosas. 

En cuanto a Sergio Rodríguez. Yo ya estoy harto de no decirlo. Sí, son distintos, pero el 'Chacho' por desequilibrio, visión de juego, ejecución de lanzamientos y defensa -sí, sí, defensa- es el mejor base de Europa, sensiblemente superior a Vassilis Spanoulis jugando 20 minutos de media por partido. El Real Madrid juega un excelente baloncesto sin Sergio Rodríguez, la diferencia está en que con él en la pista juegan a otra cosa más emocionante. Es pura magia. En la final dejó tres o cuatro cosas que yo nunca, nunca había visto hacer a nadie. Ni aquí, ni en la NBA, ni en Sebastopol...

Ahora ya, con la victoria del Madrid se corre el riesgo de querer apostar siempre a la construcción de un equipo teniendo en cuenta a los espectadores frente a la pizarra, la táctica y el esperar en los partidos y apostar a los momentos decisivos. Hay mucho baloncesto. Tampoco es eso, no jodamos