Mil Gracias al personal de la Maternidad de O'donnell

Cada semana traigo hasta esta columna pública del Qué un consejo, un pensamiento, una reflexión sobre economía familiar, sobre ahorro.

6 de febrero de 2014

Mil Gracias al personal de la Maternidad de O'donnell
Maternidad de O'donnell.

Hoy, si me lo permiten, me gustaría utilizar este espacio para agradecer de una manera muy personal, el trabajo, la dedicación y el cariño, que los profesionales, de la maternidad de O´Donnell del Gregorio Marañon han tenido para conmigo y mi familia.

Y no hablo del cumplimiento estricto de su trabajo, por el que cobran, no entraré en si poco o mucho, ni de la organización y gestión del hospital, tema del que seguro no estaría de acuerdo con la mayoría de los profesionales con los que me he cruzado esta semana, pero si, por su dedicación, por su empatía, por su comprensión, en definitiva, por ser capaces de hacer humano un momento complicado en mi vida.

Somos padres primerizos, de un hijo muy buscado y deseado, que ingresan un sábado por la tarde de urgencias por la rotura de la placenta a las 32 semanas (7 meses), que no saben si el bebe va a nacer, si estará maduro, si es normal todo lo que esta pasando, etc...

Que llegamos a una habitación del hospital con mil preguntas, con muchos miedos, con incertidumbre y que somos recibidos por una enfermera que coje la mano de mi mujer y la consuela durante diez minutos, que le explica, que le cuenta, que se preocupa, que nos cura el alma.

Y desde ese momento hasta hoy, todo ha sido una montaña rusa de subidas y bajadas que no hubieramos sido capaces de superar sin la ayuda, como decía, de personas especiales, que entienden que su trabajo no se limita a la medicina o los protocolos médicos, si no que van un poco más allá y consiguen que una situación complicada pueda afrontarse de una manera menos traumática.

Desde aquí, mi mujer Teresa, mi hijo Nicolás y yo mismo queremos agradecer a los más de 50 profesionales que se han ocupado y preocupado de nosotros durante estos días, que han conseguido que afrontemos esta situación con la mayor entereza posible.

Gracias a las enfermeras por su paciencia y comprensión, a las matronas por sus consejos y apoyo, a los médicos por su preocupación y dedicación y a los cirujanos por la intervención que ha conseguido solucionar los problemas que traía Nicolás. 

No puedo dejar de aprovechar esta tribuna pública para agradecer, en nombre de todas las personas que son atendidas y cuidadas en hospitales y centros médicos, el trabajo, más allá de su obligación, del personal sanitario y en mi caso, especialmente al personal de la Maternidad de O'Donnell con el que hemos convivido toda esta semana tan especial en nuestras vidas.