¿Qué justicia puedo recibir con mí presupuesto?

El valor intrínseco de la justicia tiene que ver con la ética, la equidad y la honestidad. Se trata de "dar a cada uno lo que le corresponde"; de distribuir de forma justa o correcta, conforme a unos principios normativos preestablecidos, la asignación de bienes y derechos en una sociedad.

28 de enero de 2014

¿Qué justicia puedo recibir con mí presupuesto?
Los juicios se ganan con pruebas.

MADRID | MIGUEL DE PRADA RODRÍGUEZ-CARRASCAL, DIRECTOR DEL DEPARTAMENTO JURÍDICO DE DPG LEGAL E INDEMNIZACIÓN POR ACCIDENTE


Tema que sin embargo no es el objeto de éste artículo. El valor de la justicia al que me refiero es al "valor económico", al "valor" de las pruebas. ¿Cuánto cuesta que se aplique la justicia?

Es un tema recurrente en los despachos de abogados que el cliente pregunte ¿Tengo derecho a reclamar? ¿Cuánto me va a costar? Y ¿Qué posibilidades tengo de ganar?

La primera barrera con la que se encuentra el ciudadano es la "tasa judicial". Poco hay que añadir sobre este tema. Constituyen una barrera de entrada a la justicia que impide al ciudadano hacer valer sus derechos por falta de medios económicos. Si la finalidad de la tasa era disuadir a quienes pretendían hacer un uso abusivo de sus derechos, con demandas y oposiciones temerarias, bien se podía haber difiriendo el pago al final del procedimiento, imponiéndolas al que perdiese; de ésta forma no se impide el acceso a la justicia, pero sí se disuaden las demandas y oposiciones sin derecho. ¿De cuánto estamos hablando? El importe oscila entre los 150 € y los 300 € de importe fijo, a lo que hay que añadir un 0,1 % de la cantidad reclamada, en el caso de personas físicas.

Suelo explicar a mis clientes que los juicios se ganan con pruebas. Se puede tener todo el derecho, pero sin pruebas que lo avalen difícilmente se ganará el juicio. El abogado puede ser un gran retórico y ofrecer unos argumentos jurídicos impecables, pero si no puede apoyarlos en pruebas la respuesta judicial será que "no ha conseguido probar su pretensión" y por tanto no se puede amparar su reclamación.

Pongamos un ejemplo relacionado con el derecho de daños y los seguros. Si alguien le causa un daño está obligado a reparárselo, pero ¿Cómo prueba la entidad del daño? La forma de probarlo es a través de un informe pericial. ¿Cuánto cuesta un informe pericial? El importe dependerá de la complejidad de lo que sea objeto de pericia y de los intereses en juego. La realidad es que la justicia es un negocio y que todo aquél que está involucrado pretende obtener un lucro. Es frecuente que a mayor valor económico del pleito, mayor coste del informe. Un informe pericial que tenga por objeto valorar unos daños puede oscilar entre los 500 y los 3.000 €.

La siguiente pregunta es ¿Y pagando los honorarios de abogado y procurador, tasas e informe del perito, voy a ganar el juicio? Desgraciadamente hay ocasiones en las que no se puede saber. ¿A qué se debe? A que la otra parte también puede presentar un informe pericial que contrarreste el nuestro. Por mentira que parezca, los informes periciales son susceptibles de interpretación y valoración. ¿A qué me refiero? A que sobre unos mismos hechos un perito puede sacar unas conclusiones y otro perito puede sacar otras diametralmente opuestas. ¿Cómo puede ser, si ambos parten de los mismos datos objetivos? ¿No se trata de aplicar conocimientos científicos al caso? Puede ser porque variando sutilmente los datos objetivos, omitiendo algún o interpretándolos se alcanzan conclusiones distintas.

A esto hay que añadir que en ocasiones nos encontramos con informes periciales en los que el perito, a pesar de estar obligado a decir verdad y valorar los datos con objetividad, teniendo en cuenta lo que beneficia y perjudica, presenta informes que bien podrían calificarse de fraudulentos. En algunos casos se valoran supuestos distintos a los que son objeto del procedimiento, para extrapolar esas valoraciones al supuesto enjuiciado; en otros se obvian determinadas leyes físicas y biomecánicas que de ser tenidas en cuenta no avalarían sus conclusiones ...

Recientemente una compañía aseguradora ha publicado un informe sobre el aumento del fraude en el seguro de automóviles en el que denuncian que el 4% de las reclamaciones son fraudulentas. No digo que no sea cierto ni que no sea una conducta reprobable. Ese informe se ha difundido a través de medios de comunicación de todo tipo, incidiendo especialmente en el supuesto que genera mayor número de reclamaciones a las aseguradoras. Con esto se consigue que todos, incluidos jueces y peritos, piensen que ese supuesto es fraudulento.

Sin embargo, lo que ese informe no dice es cuántas veces usan las aseguradoras informes periciales cuando menos dudosos, para ganar el juicio y evitarse pagar lo que deberían. ¿No podemos pensar que eso es un tipo de fraude?

Lo que ese informe tampoco dice es que hay cursos de formación para peritos impartidos por las propias compañías aseguradoras. ¿Qué relevancia tiene esto? Que los conocimientos del perito están viciados por la formación que ha recibido de una de las partes.

En conclusión, si Vd. tiene presupuesto para pagar las tasas, podrá acceder a la justicia. Si además tiene presupuesto para pagar las pruebas, tendrá más posibilidades de recibir justicia. Y si además tiene presupuesto para influir en la opinión pública, en la formación de los peritos, en el poder legislativo y judicial, entonces acude a la justicia con plenas garantías de recibirla. Si desgraciadamente su poder adquisitivo no alcanza para tanto, Vd. recibirá la justicia de a pié, lenta, exasperante e insegura.