¡Defended, defended malditos! De la exuberante La la Vázquez, su marido y Mirza Teletovic

Buenos, buenísimos jugadores que no terminaban de eliminar sus carencias. Dos relojes de precisión en ataque, con una ajustadísima maquinaria de tiro. Puedo perdonar muchos defectos una vez que no existe el jugador perfecto, pero hay dos carencias que bajo mi punto de vista suponen problemas insalvables no solo para el elemento en cuestión, sino para el equipo que le paga: la falta de carácter y las pocas ganas de defender.

27 de enero de 2014

¡Defended, defended malditos! De la exuberante La la Vázquez, su marido y Mirza Teletovic
Imagen de Carmelo Anthony, junto a Mirza Teletovic en un enfrentamiento entre Knicks y Nets, los dos equipos de Nueva York./Archivo

Ilustraré estos casos con dos nombres propios, jugadores que, además, comparten posición y que la casualidad ha querido que 'rompan' en el mismo fin de semana: Carmelo AnthonyMirza Teletovic. El primero casi parece 'curado', el segundo está en ello. Entre los dos hay evidentes diferencias, Carmelo es un jugador franquicia y el bosnio aspira a ser un jugador consolidado de 25-28 minutos por partido. Mirza, además, viene a subrayar el trabajo de un club convertido en el mejor proveedor fuera de EE.UU, Baskonia.

Con Melo estoy en fase de reeducación. Mientras le rehabilito, confirmo que la carrera de un superjugador como el neoyorquino es un crecimiento sin fin. El caso es que hace tiempo -no mucho- casi tendría que perdonarme a mí mismo por reconocer los méritos del chico. No podría explicarlo pero mi rechazo va más allá de lo explicable. Son fobias que existen al margen de los hechos, que nacen quizá de la estética y haciéndose insoportables, agigantan su mayor defecto, esa falta de solidaridad que parecía endémica. Y es que el alero de los Kincks era el típico jugador 'pintón' que anotaba 35 pero que le costaba al equipo casi los mismos puntos en contra. Los demás tenían que hacer su trabajo en defensa, y su falta de carácter e inteligencia táctica y emocional dejaba al grupo a los pies de los caballos

La heroicidad anotadora histórica de meter 62 puntos en el Madison Square Garden es un jalón más de la cualidad anotadora que siempre le adornó. Esa cualidad es indiscutible. Nadie jamás había conseguido semejante cifra en el templo de la Gran Manzana. El de Brooklyn firmó la mejor actuación de su carrera en el mejor de los escenarios posibles y, además, sirvió para que los Knicks superasen a Charlotte cómodamente (125-96) y cortasen de raíz una racha de cinco derrotas consecutivas.

Y es que Melo estableció la mejor marca anotadora de la franquicia con 23 de 25 en tiros de campo, 6/11 en triples y un perfecto 10/10 desde la línea de personal. Y, además, capturó 13 rebotes. Una producción asombrosa que al final del tercer parcial ya alcanzaba los 56 puntos, superando los 54 que en día lograse Kevin Durant. Así logró mejorar la anterior marca de un jugador de los Knicks en el tramo final del encuentro -Bernard King llegó a los 60 puntos- y, sobre todo, mejoró los 61 puntos de Kobe Bryant en esa misma cancha. ¿Basta eso para exorcizar todos los fantasmas de su juego? No, pero la temporada de Melo le está convirtiendo en un verdadero líder a pesar de la irregular temporada de su equipo. Desquiciados como han estado los Knicks, él ha sido el único que ha mantenido la cordura. ¿Quién lo hubiera dicho tan solo unos años antes?

El caso es que es el único alero que está entre los 20 primeros reboteadores de la liga, capturando más de 9 por partido. Pero sigue teniendo una piedra en el zapato con la defensa, faceta en la que aún debe mejorar. También debe dejar de ser siempre el último hombre al que llega al balón antes de volar al aro. Al otro alero estelar, LeBron James le cuesta menos encontrar los compañeros en mejor posición de tiro y, de hecho, es el 12º asistente de la liga con una media de seis, y además figura entre los 35 mejores defensores. La inercia de la temporada no favorece la mejoría de esos defectos, una vez que en Nueva York, en fin, es difícil encontrar a alguien más para tirársela en una temporada terrorífica...

Con Mirza Teletovic, me ocurre algo parecido. Estoy en vías de reconciliación. Espero de Mirza las mismas mejoras que ya se están produciendo en el juego y la mentalidad de Carmelo. Se dan algunos paralelismos entre ambos, en lo bueno y en lo malo, aunque el bosnio sea tres centímetros más alto. Los dos son... ¿eran? malos defensores. Ambos tenían una mentalidad débil, blanda. Y los dos se desconcentraban, pasaban por lagunas mentales que les llevaban a desaparecer en los partidos grandes.

Sobre el 7 de los Knickerbockers, todos sabemos que es uno de los cuatro o cinco mejores aleros del mundo, sin que eso quiera decir mucho porque el chico es el único jugador que conozco capaz de jugar de todo, aunque aún no le hemos visto jugar de base -lo veremos algún día, estoy seguro- y ese es su mayor mérito. Al margen del tiro. 

Le queda pendiente la inteligencia emocional sobre el parqué. Vamos, entre nosotros, hay que ser bobo de solemnidad para que te digan durante un partido que La La Vázquez estuvo con los pies para arriba en compañía de otro, y la líes, por mucho que la espectacular La La sea tu mujer. Pero mucho más tonto aún, si quien te lo dice es Kevin Garnett -que realmente le dijo que su "jodida mujer sabe a cheerios"-, el jugador más bocazas del mundo. O para que llegue otro jugador como Jordan Crowford, ex de los Celtics ahora en Golden State Warriors, y sabiendo lo tontito que te pones cuando te hablan de la señora Anthony -tú sabrás por qué- te diga: "Mi chico se ha tirado a tu mujer"... Y vuelvas a liarla. En fin.

Mucho se ha escrito de los récords de Carmelo Anthony... que si es el único jugador capaz en la historia de la NBA de meter en un solo cuarto 34 puntos, que si fue el número tres del draft de 2003, uno de los mejores que los últimos 20 años, sino el mejor. Pero ahora nos encontramos con el jugador más trabajado y más perfeccionista de la NBA. ¡Ya casi defiende y se sacrifica por el grupo! Tiene madera de líder y sabe ganar partidos con tiros decisivos. Por fin, el 7 de Nueva York, a punto de ser agente libre, parece preparado para ganar el anillo. ¿Lo demostraría en un equipo con otras dos estrellas deslumbrantes?

Ese crecimiento es el que uno espera también de Mirza Teletovic, aunque evidentemente los objetivos no sean los mismos. Al bosnio siempre le faltó un puntito para que su producción en el campo estuviera a la altura de su grandioso potencial. El caso es que Mirza, como Melo, ha confirmado este fin de semana todo lo bueno que atesora caro al aro: Frente a Dallas Mavericks salió del banquillo y se convirtió en la gran figura de los Nets de Brooklyn al conseguir 34 puntos, incluidos 24 en el segundo cuarto, que les abrió el camino del triunfo (107-106)

Mirza anotó 12 de 18 tiros de campo, incluidos 7 de 11 triples, y estableció su mejor marca como profesional, además de capturar seis rebotes. Es verdad que sigue estando a la sombra de Paul Pearce, compitiendo con Kirikenko. Pero entre los dos últimos suman 70 años. El bosnio, tras un inicio de temporada teniendo muy pocos minutos, ahora es el séptimo en la rotación de Jason Kidd. Y si demuestra carácter competitivo y consigue mejorar en defensa, una vez que ha demostrado ser un arma. El futuro sería suyo. No será una estrella rutilante, pero se consolidará durante las cuatro siguientes temporadas en un jugador

Fruto del inmenso valor del scouting en Vitoria, Mirza Teletovic es el último en coger billete a la NBA desde la capital vasca. El octavo pasajero de un viaje que ya se conoce de sobra, tanto a este lado del charco como al otro. El que lleva de Baskonia a los 'states'. Hasta que en un futuro más bien cercano se vaya a la NBA Tibor Pleiss, el pívot alemán, Mirza es 'el último mohicano'.

Mirza y Melo Anthony son de la misma generación, un solo año les separa. Y este tiene que ser el año de la mejoría definitiva del bosnio.