De idas, venidas y 'coitus interruptus' en la jodida NBA

Me cago en la NBA, las tensiones salariales y los problemas económicos del baloncesto. Ahora que se habla de frenazo en la expansión de la Liga Endesa y de caída en la calidad de la competición doméstica, conviene pensar cómo sortear los problemas económicos para seguir formando a los mejores jugadores fuera de EE.UU. La liga norteamericana sigue siendo la meca del baloncesto mundial porque garantiza contratos y una mercadotecnia gigantesca a la que es imposible resistirse. Es un producto global, y allí están casi todos los mejores. Casi todos... pero la fascinación puede llevar a errores de bulto

13 de enero de 2014

De idas, venidas y 'coitus interruptus' en la jodida NBA
El alero valenciano de Portland, Víctor Claver, cuyo futuro parece estar encallado en la costa de Maine (EE.UU)./Archivo

En el momento en que, como un susurro que no llega a vocearse, se escucha que la Liga Endesa ha bajado su patrón de calidad, nosotros pensamos en dos nombres propios para ilustrar idas y venidas: Sergio Rodríguez y Víctor Claver. Y, de propina, el caso de un tercer jugador cuyas decisiones le han situado muy por debajo de su nivel deportivo, y que también escuchó los cantos de sirena del dólar yanqui: Jordi Trias. Los tres siguen siendo enormes jugadores de baloncesto, y más allá de las ilusiones o los pájaros que pueden haberles encerrado alguna vez en sus cabezas, ofrecen suficientes argumentos para ilustrar una discusión acerca de la importancia de las decisiones tomadas y los consejos recibidos...

En cuanto al primero, uno de los más grandes exponentes del baloncesto español aseguró en las últimas fechas su estancia en la liga, al menos, hasta 2018. Sergio Rodríguez se queda -o firma para quedarse- porque no es tonto. Vive un momento dulce de su carrera y disfruta del reconocimiento general, incluidos los que siempre renegaron de su baloncesto. Por eso y porque sabe que este Real Madrid está llamado a hacer historia, y él se siente uno de los principales protagonistas de la trayectoria del increíble equipo de Pablo Laso, él se queda. Tras estampar su firma en el nuevo contrato lo dijo de manera muy clara. "Es un momento único en nuestras carreras y tenemos que aprovecharlo"

               

Y es que la del 'Chacho' es otra historia de ida y vuelta... con final feliz. Lo saben todos y él también. Como antes lo supo el genial Raúl López, por las mismas cosas, por idénticas o parecidas causas... El 'Chacho' se fue a EE.UU. quizá demasiado pronto, probablemente sin estar preparado mentalmente para afrontar un reto que le exigiría física y mentalmente dejar todo en el parqué una noche de cada tres. Sin tiempo para pensar en derrotas, para analizar tus fallos, para entrenar y mejorar... Una exigencia plena de madurez muy por encima de los 21 años que Rodríguez tenía al iniciar su aventura americana. Sin confianza, era tiempo de recargar su autoestima y retomar una carrera en riesgo de diluirse.

Y así, conviene analizar todo lo que ha venido ocurriendo a lo largo de 2013 en la carrera del base tinerfeño. Hace siete años le ocurrió lo mismo. Pero ahora no tendría consecuencias. Si se tiene que ir otra vez, se irá con una Euroliga y convertido ya en el mejor base de de Europa, una cota deportiva que, como él mismo sabe, está a tiro de piedra. Es su decisión. Pero lo dicho, desde el mes de febrero de 2013, cada semana el jugador recibía, según personas muy cercanas, un nuevo anuncio, más esperanzas para conseguir contratos garantizados en la NBA. Otra vez la puñeteta NBA... Danny Ainge, director de Operaciones de los Boston Celtics, se declaró admirador del base tinerfeño. Ainge bramaba y los demás escuchábamos... Sergio, también: "Ese base no tenía nada que ver con el jugador que aterrizó en Portland". Era ya más maduro, más decisivo en los momentos importantes. Defendía mucho más, y tomaba las decisiones correctas. A partir de ese momento los especialistas apuntaban su nombre. Y el 'Chacho' recibió dos propuestas este pasado verano. Una de ellas fue de Boston Celtics, la otra no pasó de un mero interés por parte de Zeljko Obradovic para que fuese su base titular en el Fenerbahçe. En ambos casos el jugador agradeció el interés considerando que debía continuar en el Real Madrid para consolidar su rendimiento ofrecido la temporada pasada.

Convocado por la selección española para jugar el Eurobasket en Eslovenia, Sergio Rodríguez sumó una participación más que destacada. Y fue el mejor base español en el campeonato, muy por encima de Ricky Rubio y José Manuel Calderón, ambos, por cierto, perennes en la meca del dólar. ¿Hoy es mejor jugador el tinerfeño que el de El Masnou y el de Villanueva de la Serena? Puede...

Sergio Rodríguez sabía que la Euroliga es el principal objetivo a conquistar. Tanto que ha aceptado jugar 'solo' 20 minutos, pocos segundos más que la temporada pasada aunque su rendimiento se haya multiplicado. Pierde menos balones, da más asistencias y demuestra tener una muñeca, en muchos casos, salvadora. Ahora ha renovado y está entre los intocables del equipo de Laso, Sergi Llull, Rudy Fernández y Nicola Mirotic.  Atrás han quedado Portland, Sacramento y New York Knicks. El base ha ganado una Liga ACB (2012-13), una Copa del Rey (2012) y dos Supercopas de España (2012 y 2013). La recolección será mucho mayor... Y en un futuro, en fin, quién sabe. La NBA no va a desaparecer y si vuelve será para firmar contratos de más cinco millones de euros. Como 'Calde'.

                

En el extremo opuesto, Víctor Claver ha vivido una paradoja en su carrera. Hasta este verano, el alero valenciano tenía un papel importante en sus clubes, fuera Valencia o Portland, donde jugaba muchísimos partidos por encima de los 20 minutos. Después llegaba el verano y con la Selección su rol pasaba a ser de eterno meritorio, algo muy secundario para su potencia. Este año, su suerte cambió. Fue titular en la mayoría de compromisos de los de Orenga en el Eurobasket. Siguió siendo un baluarte defensivo y en el rebote, pero en ataque cogió mucha más responsabilidad y acaparó tiros importantes, con mejor o peor suerte. Todo iba rodado y se le auguraban 12-18 minutos en Portland para empezar la temporada.
Al cabo de cinco meses, Claver es carne de Liga de Desarrollo. Han sido 20 minutos, ¡pero en toda la liga hasta enero! Y ahora la situación es tal, que hasta Juan Antonio Orenga, uno de sus más firmes defensores y que mantenía siempre su apuesta pro Claver, puede estar dudando. Ya nos dijo el técnico en septiembre que "solo una temporada desastrosa de Víctor puede cambiar su estatus creciente en el equipo nacional". Pues eso...

              

Y si tenemos que reflexionar por un instante sobre la calidad de la Liga Endesa, las idas y venidas y los contratos garantizados sindicalmente, ¿cómo es posible que un jugador drafteado en el olimpo NBA, MVP de una Copa del Rey y ganador de la Euroliga, como Jordi Trias, esté jugando en Adecco Oro con solo 33 años? ¿Solo por errores propios? No, eso sería imposible. El caso es que el ala-pívot, por supuesto, mantiene una media de 24 de valoración en River Andorra. Y en 27 minutos de juego de media consigue 15 puntos y nueve rebotes. Con estos ingredientes, y sabiendo que jugadores como Oriol Junyent a sus 37 años sigue siendo un puntal para su equipo, ¿no hay ningún equipo interesado en contar con Trias? 

El jugador, que no tenía la culpa de disponer de un caché elevado tras ganar la Euroliga con el Barça, firmó con el FIATC Joventut en 2010, tiempos de 'vacas gordas'. Cobraría más de 800.000 euros al año. Tras dos temporadas regulares en lo deportivo y algunos desacuerdos con los técnicos, la tercera y última temporada en Badalona el jugador rebajó sus exigencias económicas a 600.000 euros para seguir en el club, pero no hubo acuerdo, y por la mitad el jugador aceptó marcharse sin equipo. Y acabó en Adecco Oro, jugando en Andorra donde en cada partido ofrece una lección.