El profiláctico más antiguo del mundo

El preservativo, condón, chubasquero, funda, o la goma. Ese gran invento que revolucionó el mundo y del que algunos solo conocen las marcas más publicitadas. ¡A ver si nos enteramos!

18 de diciembre de 2013

El profiláctico más antiguo del mundo
Aunque nos parece una modernidad se dice que los primeros fueron los egipcios.

Aunque nos parece una modernidad se dice que los primeros fueron los egipcios, con sus fundas de lino, y los romanos con intestinos de animales. Además de otras curiosidades como el papel aceitado o las vejigas de peces para las mujeres. En esas épocas eran más utilizados para prevenir enfermedades y no tanto embarazos. Estaban al alcance de los mejores bolsillos y, solían ser utilizados en las casas de citas de la época, varias veces después de su limpieza. Si es así resulta paradójico su multiuso.

Sea como fuere, estas primeras barreras fueron las precursoras de la evolución de lo que hoy conocemos como preservativo masculino. Este entró con fuerza a principios del siglo XX con la explotación del látex líquido, un material que se convierte en resistente y duradero cuando se manipula a partir de su extracción del árbol, pasando por un proceso químico y de modelado posterior. ¡Qué simples parecían los árboles y qué guerra dan! Nunca más vais a volver a mirarlos igual.

Hoy en día el mercado es muy amplio. Desde los más finos, hasta los de colores y sabores (para sexo oral), extra lubricados o estriados. Lo ponen difícil para los indecisos. Y algo crucial, las tallas. Esa gran guerra del tamaño, que a la hora de comprar un preservativo debéis tener en cuenta. Tanto si os constriñe como si os sobra tenéis un problema de fácil solución: buscar vuestra medida. Hablamos del ancho nominal que hace el miembro en erección, es decir, aproximadamente el contorno de la base dividido entre dos, que como veréis en las cajas se expresa en milímetros. Las marcas más publicitadas suelen estar entre los 52 y 54 mm, como medida estándar. 

Para aquellos que os sobre u os falte existen otras marcas, menos publicitadas pero de más calidad. A parte del tamaño XL, encontramos a My Size, que incorpora además un medidor en cartón, donde seguro podéis encontrar el que se ajusta a vosotros. Es el que tiene más variedad de tallas actualmente, desde los 47mm pasando, entre otros, por los 60, hasta los 69mm.

También está Manix, con látex, o su versión apta para alérgicos SKYN. Otras más clásicas son Billy Boy o Prime. Incluso encontramos curiosidades como unos que brillan en la oscuridad o los Wingman Condoms, con un aplicador fácil para torpes. Además de los menos conocidos como las gomas aptas para veganos de Glyde, donde en vez de la caseína utilizada habitualmente, emplean un extracto natural de cardo. Yo también me quedé de piedra.

Es impresionante la gran variedad que hay hoy en día en cuestión de gomas, y es que ya no tenéis ninguna excusa barata. Se acabó el "es que me aprietan", "es que no existe mi talla", etc. ¡Que no cuela! Así que ya sabéis, tirad esos viejos y arrugados preservativos que son un peligro y visitad un sex-shop o juguetería para adultos donde os aconsejen. Como decían "póntelo, pónselo"...o mejor os lo ponéis juntos.