Congela tu tarjeta de crédito LITERALMENTE

Somos muchos los que pensamos que la tarjeta de crédito es una buena herramienta financiera, una solución eficaz en muchas ocasiones.

27 de noviembre de 2013

Congela tu tarjeta de crédito LITERALMENTE
Congela tu targeta de crédito.

Sin embargo, la tarjeta de crédito, es también la puerta de entrada a las deudas para muchas familias. Es una manera demasiado fácil de pagar sin tener dinero, de ceder al impulso de la compra.

La tarjeta de crédito no es más que un crédito preconcedido que nos permitirá acceder a fondos adicionales de manera inmediata, sin necesidad de autorización ni trámites y que, en la mayoría de los casos, podemos ir pagando la cuota que mejor se adapte a nuestras circunstancias, incluso, pagar sólo los intereses.

Es muy importante saber que si aplazamos el pago del saldo de la tarjeta de crédito vamos a pagar intereses, no sólo tendremos que devolver el dinero gastado, también pagaremos una parte importante por el dinero. Actualmente podemos hablar de tipos de hasta el 30% de interés, que no es poca cosa.

Por eso, y sin descartar la tarjeta de crédito, en AHORRA o NUNCA, te proponemos la creación de un fondo de emergencia para imprevistos, un dinero que te puedas prestar a ti mismo cuando lo necesites, sin intereses.

Pero si la tarjeta de crédito es para ti una tentación muy grande, y temes que puedas utilizarla para caprichos, para tener cosas en el momento aunque no hayas ahorrado para ello, te recomiendo que pongas en práctica el siguiente consejo.

"Congela tu tarjeta de crédito". Si tal y como hemos visto, la tarjeta de crédito es útil en algunos momentos y no queremos renunciar definitivamente a ella, pero, tenemos miedo de llevarla siempre encima y sucumbir a las diferentes tentaciones, te proponemos CONGELARLA.

1) Mete la tarjeta en una bolsita hermética y saca todo el aire.

2) Introduce la bolsa con la tarjeta en un recipiente con agua.

3) Mete el recipiente en el congelador.

4) Deja que se congele y guárdala en el congelador.

Si realmente tenemos una emergencia podremos esperar a que se descongele y recuperar la tarjeta.
Pero si la queremos utilizar para un capricho, tendremos tiempo suficiente para reflexionar y pensar si es lo más conveniente.

Ojo, cuidado con intentar descongelar la tarjeta rápidamente, la puedes dañar y dejarla inservible.