La Misión: Erradicar "biciclistas"

Cuando les veo por las aceras, lo único que se me pasa por la cabeza es un machete grande con el que cortarles los frenos. Pienso en un tirachinas o una pistola de bolas con las que disparar a sus cascos ¡Zas, boom, chacatrá! ¡Y biciclista de Madrid al suelo!

20 de noviembre de 2013

La Misión: Erradicar "biciclistas"
Una manifestación de ciclistas desnudos. Foto: Gtres.

Con sus caras de ecologistas llegan al trabajo, ya cansados, porque vienen desde Moncloa hasta Hermanos García Noblejas, haciéndose 30 km pedaleando. ¡Vamos anda! Y sus manos a modo de intermitentes, que dan ganas de sacar un palo por la ventanilla y darles en el centro del costillar. Como a los bufones de la Corte de los Austrias. Que les daban en el espinazo para dejarles pequeños de por vida. Vamos, comprar en una ferretería todas las herramientas que sirvan para llevar a cabo una amputación, Y usarlas todas, la segueta para los dedos y que no puedan tocar el timbre. La sierra eléctrica con catalizador para las piernas a la altura de las pantorrillas. Y así hasta que pidan perdón por comprarse una bici para la ciudad.

Ahora cualquiera tiene una bicicleta para ser "cool" o pone una tienda de bicicletas eléctricas, como Natalia Verbeke. ¡No sabes como ser buena actriz, pones una tienda de bicis! Pero vayamos a lo que importa. El olor. Zumba y rezumba en vuestros sobacos. ¡Apestan! Y no me digáis que no, que habría que poneros un radar a la entrada. "¿A ver, tienes golondrinos muertos bajo los brazos? Despido procedente. Ni un duro". A la puñetera calle, a la pradera a montar en bici con un gorro de papel de estraza, de los de envolver los chorizos de la matanza.

Y a ver si os ponéis de acuerdo. O sois peatones. O sois vehículos. Pero no como os salga de la base madre. A ver ¿Qué mierdas sois? Que no se puede estar a todo, huelepeos. ¡Chichirimamas del monte os daba yo! Ni carriles bici, ni circulación especial, ni cantos en un saco. A mi me gustaría ir desnudo por la calle, cada día, como las de Femen. Sí, me gusta, sí. ¿Acaso pido yo que me pongan un carril de corredores en bolas? ¿Acaso pido yo a Cifuentes manifestarme en Cibeles como hacéis vosotros? Parando el tráfico y jodiendo la vida a los demás, tanta ecología... ¡Un tartazo en to' el jetamen! "¡Ay, es que ir en bicicleta es cuqui!" decís las muchachas. Encima de coñazo, sois unos horteras. ¿Cuqui? ¿CUQUI? Sois más cursis que la Preysler.

Si hacemos un análisis por géneros, ellos son unos mamarrachos y ellas unas guarronas. El verano es la peor época para ver por las calles a los "biciclistas". Ellos con el pelo churretoso de sudor, soltando grasa con la que puede hacerse una caldereta de cordero viejo para la localidad de Villator de la Mora. Y ellas, con las camisetas de tirantes, sin sujetador y con los pezones fuera. Unas pezoneras o algo, guapas. Y no os digo ya si llevan esos pantalones-braga vaqueros, que nunca entenderé como lo aguantan en la entrepierna, que dejan al descubierto más de lo que una imaginación puede soportar. Se podría hacer una revisión ginecológica mientras pedalean por la Castellana. ¡Ah, sí!, les diría el ginecólogo, tiene usted candidiasis. 

Por lo visto, hay una modalidad de gente que va en bici a los que se les llama "ciclonaturistas". En resumen, que van en cola sobre el sillín. Reivindican el uso de la bicicleta frente al coche ¡Qué ganas tienen de escocerse!