¿Merece la pena salir de casa para comer buen marisco? Hoy...Restaurante Sanxenxo

Del mismo grupo y gemelo en todos los aspectos es el restaurante Combarro al que hace algo mas de un año y medio acudí con un muy buen amigo mío, Víctor Paredes, comercial y perro viejo, que además de disfrutar a fondo de la comida como yo me hizo una serie de comentarios que me provocaron alguna sonrisa y alguna hilarante carcajada disimulada: "ese lleva un peluco de 6.000€, esa ni es su secretaria ni es su mujer, vaya coches que aparcan en la puerta....". Esto puede darles una pequeña información del perfil de público que pueden encontrar entre semana y del coste que tiene comer en este local. Es cierto que es un sitio para disfrutar de la comida, ver y dejarse ver.

RESTAURANTE SANXENXO
C/Ortega y Gasset,40 Madrid
915778272
www.sanxenxo.com.es

13 de noviembre de 2013

¿Merece la pena salir de casa para comer buen marisco? Hoy...Restaurante Sanxenxo
Restaurante Sanxenxo, Madrid.
Uno de los referentes de la cocina gallega en Madrid centrada a partes iguales en el marisco, los pescados y los guiños a la cocina tradicional que aporta un plus de elegancia muy adecuado en reuniones de negocios y comidas familiares para aquellos que puedan y quieran asumir el precio de comer bien, en un lugar elegante en el que se cuidan los detalles y están bien atendidos, eso si, pagándolo.

Sanxenxo impacta nada mas entrar: un suelo transparente que nos permite ver las peceras con los bogavantes no deja a nadie impasible. Pocos son los que mientras pisan el cristal no se preguntan si terminarán dándose un chapuzón, excepto, claro está, para los que no somos capaces de ver el fondo.
Por el resto, el local rezuma solera y clase, un lugar al que hay que ir dispuesto a disfrutar y a pagar una factura alta.

Aprovecho una celebración familiar para refrescar mis sensaciones sobre Sanxenxo y debo confesar que considero que o no tuvieron un día muy acertado o mis expectativas eran demasiado altas, y es que la memoria en ocasiones nos juega malas pasadas o la crisis hace mella en todas partes, incluidos los grandes restaurantes de Madrid.

Si hubiera ido solo nunca se me habría ocurrido pedir unas raciones de Jamón ibérico (25,50€) en un restaurante gallego, para eso están lugares como Álbora o los Restaurantes 5J donde en general cortan el jamón de manera magistral. Pero ya se sabe, un poco de jamoncito no desagrada a nadie. En este caso el jamón es bueno, pero está lamentablemente cortado, alguna loncha se libra, casi de casualidad, pero en varias de mis incursiones al plato tropiezo con lascas de casi medio centímetro de grosor, cuando dicen los expertos que una lasca de jamón ibérico nunca debe ser superior al tamaño de una tarjeta de crédito y tiene que ser cuanto más fina mejor, casi translúcida.


Cuando en una mesa se juntan 9 comensales, y además en un privado magnífico, la mayor ventaja consiste en que uno se puede permitir una gran variedad de entrantes y un segundo por persona, además de pedir catar platos al resto de comensales, con eso de que uno es el crítico gastronómico de la familia.....

Se nota en cuanto entramos en materia que estamos en uno de los mejores restaurantes gallegos de Madrid: el Pulpo a feira(16,50€) es de excelente calidad; la textura perfecta, la temperatura muy adecuada y el aceite de oliva de perfecta hechura.


Los Mejillones Tigre también están elaborados de forma magistral, prácticamente no han absorbido aceite, el rebozado es fino y crujiente y el interior sabroso y cremoso a la vez, además el tamaño es espectacular, comparado con muchos de los tigres cutres que se sirven por ahí.


Las Croquetas Variadas, de jamón y de marisco, me dejan entre indiferente y decepcionado. El sabor es excelente, con su puntito de nuez moscada, y con el sabor del producto perfecto, pero sin llegar a ser horribles. El tamaño es exagerado y para poder manejarlas las hacen algo densas y muy poco cremosas; de todas formas, para los ortodoxos de las croquetas de sus abuelas, les diré que se parecen a las antiguas croquetas de las épocas en las que el hecho de que fueran fluidas no era posible. Me quedo con las croquetas de La Coloquial de las que hablé en mi anterior post.


Las Gambas al ajillo (17,90€) resultan para mi uno de los platos más controvertidos: si las comparo con la mayoría de las que he comido tapeando son excepcionales, frescas, llegan a la mesa tapadas y con el aceite todavía hirviendo en la cazuela. Si las comparo con las que yo mismo he hecho en mi casa comprándolas en el Corte Inglés frescas, ya peladas, (siempre me he preguntado si pelan en la pescadería las que están con la cáscara algo tocada o las pelan en origen, pero lo investigaré...), me decepcionan, pues tratándose de un restaurante de ese nivel podían habérselo currado algo más. Si le sumamos que no es el plato que yo solicité, ya que quería probar los Huevos estrellados sobre gambas al ajillo,... mmmmm son un gran plato pero no me dejaron satisfecho.


Unas Navajas de la Ría impecables
, algo pasadas de punto de cocción pero sin un asomo de tierra y algo más pequeñas que las que comí hace poco en StreetXo acaban la tanda de aperitivos a compartir.


Llega el momento de los platos fuertes. Pese a que yo me decanto por una de las elaboraciones más clásicas, el Lenguado a la Menier (25€), pruebo la Centolla de la Ría (6,50€/100grs.) preparada de uno de mis acompañantes. Es un producto de excelente calidad aunque la época no da todavía las mejores piezas y su precio no está al alcance de todos los bolsillos. 


El Lenguado a la Menier (25€)
, pese a que reconozco que no es el plato mas correcto para solicitar en un gallego, está absolutamente impecable, si me lo permiten: para chuparse los dedos. El pescado es increíble, fresco, terso y perfectamente cortado. La salsa suave, equilibrada, napa perfectamente la pieza y me hace disfrutar al comerlo como si fuera un enano; solo por este plato, nada gallego por cierto y fuera de carta, ya merece la pena la visita.

En los postres aciertan, como siempre. Pese a que esta vez no las he probado, los Crêpes suzette son uno de los mayores errores de marketing del restaurante: ¿por qué no llamarles Filloas suzette y dar un toque más sincero y auténtico al plato?. Independientemente del nombre les aseguro que son son increíbles, aunque me decanto por un Soufflé Alaska (9,85€/pp) relleno de fruta fresca, perfectamente elaborado y terminado a la vista del comensal, flambeado y servido de forma impecable por un personal de sala perfectamente instruido para contribuir al placer de los comensales con su forma de trabajar. Este Souflé solo está superado, según mi memoria, por el del restaurante Lhardy y por muy poco...


La Tarta de Santiago (7,15€) tiene excesivo limón, trozos de almendra muy grandes que no acaban de dar la sensación de una tarta clásica gallega y que creo pretenden demostrar que están ahí, pero que la hacen bastante buena igualmente. Me perdonarán las velas, pero estábamos celebrando el cumpleaños de mi Hija Marina y claro, a falta de una idea mejor le pusieron las velas a la tarta de Santiago.


Mención de pasada merecen las Tartas de queso (7,15€) que sin ser las mejores que he comido, en sus dos versiones, de fresas y de frambuesas, demuestran que el repostero de SanXenxo sabe lo que se hace.


Lo que no me parece correcto, pero solo es una posición personal, es que los cafés que ofrecen sean de Nespreso. Hay grandes tostadores de café en Madrid como Supracafé o Cafés Pozo que ofrecen mucha mejor calidad que una marca internacional que se dedica a encapsular el café y a venderlo como si fueran fichas de colorines. Y lo menos que espero en un restaurante es que cuiden ese tipo de detalles.

En resumen, pinchan estrepitosamente en el cava, del que me bebí una copa y por respeto a la bodega no nombro pues que me quedé con la idea de que es el peor que he tomado en años, y en los cafés. Un pan muy bueno, un vino de la casa Valdamor cuya bodega pertenece los propietarios del grupo y una carta de vinos por la que ni siquiera pasé los ojos. Con este excelente vino de la casa hacen que visitar Sanxenxo, aun no estando al alcance de todos, sí sea una oportunidad de disfrutar a fondo de una experiencia muy agradable. Si uno pretende disfrutar de todos los detalles además de un producto excepcional, Sanxenxo es perfecto, si no, hay propuestas más asequibles en Madrid en el que llenar la andorga, eso si, tan a gusto como en Sanxenxo dificilmente.

- PUNTUACIÓN

Cocina. 7

Postres: 8

Servicio: 7

Carta de vinos: 7

Calidad/Precio: 7

Ambiente: 7,5

Precio medio: 60€