Urkullu pide una "memoria crítica frente a la violencia" con un "reconocimiento integrador de todas las víctimas"

Invita a promover políticas memoriales en los municipios con "el más amplio consenso" y "con altura de miras y generosidad"

4 de septiembre de 2015

Urkullu pide una "memoria crítica frente a la violencia" con un "reconocimiento integrador de todas las víctimas"
Invita a promover políticas memoriales en los municipios con "el más amplio consenso" y "con altura de miras y generosidad"

BILBAO, 4 (EUROPA PRESS)

El lehendakari, Iñigo Urkullu, ha pedido a los alcaldes vascos reunidos en el encuentro sobre memoria y víctimas, que se ha celebrado este viernes en Bilbao, una "memoria crítica frente a la violencia", con un "reconocimiento integrador de todas las víctimas". Además, ha apuntado al 10 de noviembre, Día de la Memoria, como "una oportunidad para encontrarnos en el camino de una memoria crítica y constructiva".

En este encuentro, desarrollado en el Instituto Vasco de la Memoria, el Gobierno ha hecho entrega a los alcaldes de los 'Retratos de la Memoria' de sus municipios, en los que se recogen las vulneraciones del derecho a la vida producidas "por efecto el terrorismo o la violencia" entre 1960 y 2010, y les ha trasladado la importancia de las políticas públicas de memoria en el ámbito local, según ha explicado el secretario de Paz y Convivencia, Jonan Fernández, al inicio del encuentro.

En la primera parte del encuentro, se han efectuado las intervenciones públicas del lehendakari y de los alcaldes de Irún, Renteria y Bilbao, José Antonio Santano (PSE), Julen Mendoza (EH Bildu) y Juan María Aburto (PNV). Posteriormente, a puerta cerrada, se ha realizado un coloquio entre todos los participantes a la cita, a la que han sido invitados los regidores de los cerca de 130 municipios, aunque finalmente han acudido 114.

En su discurso, Urkullu ha recordado que a las 850 víctimas asesinadas por ETA y otras organizaciones afines, a las 70 víctimas de grupos de extrema derecha o parapoliciales como el Batallón Vasco Español o el GAL, y a las 95 víctimas de "acciones de violencia policial ilegítima".

"Son personas con nombre y apellidos a las que podemos añadir una larga lista de personas heridas o afectadas, una extensa relación de daños por diferentes formas de terrorismo, violencia y vulneración de los derechos humanos (...). Estas son las 'razones personales' para hacer política de memoria.", ha advertido.

El presidente vasco ha insistido en que, ante esta realidad, existe "una responsabilidad institucional" que "tiene el lehendakari y la tiene cada alcalde y cada concejal". "Tenemos un deber ético ante la historia, ante las propias víctimas y sus familias y ante las nuevas generaciones. No debe quedar ninguna duda de que matar a otra persona es la más grave de las injusticias y el peor error posible", ha señalado.

De este modo, ha afirmado que hay "un deber de humanidad" para que las víctimas sepan que "estamos de acuerdo en que lo que padecieron fue inaceptable, que somos conscientes de su sufrimiento y que les expresamos nuestro reconocimiento, respeto y solidaridad".

Según ha remarcado, "la política de memoria es una política de convivencia democrática" y, por tanto, debe "dejar establecido que las diferencias y los objetivos políticos se dirimen y defienden exclusivamente por vías democráticas".

"Tenemos un deber de pedagogía para el futuro. Debemos compartir un mensaje que deje constancia a las nuevas generaciones: la dignidad humana de las personas, el derecho a la vida y los derechos humanos son indisponibles. Ninguna causa puede situarse por encima del valor de la dignidad humana como si fuera un valor absoluto. La dignidad humana es un absoluto ético", ha agregado.

Urkullu ha defendido que hay "más de mil razones para mirar hacia atrás y hacer memoria crítica del pasado", de manera que se impulse "una memoria que mantenga vivo el recuerdo de las víctimas y que proyecte un compromiso definitivo con los derechos humanos, muy especialmente el derecho a la vida y la dignidad de las personas", así como "una reflexión crítica frente a la violencia padecida en el pasado".

El lehendakari ha apelado, ante los alcaldes, a "compartir objetivos, promover una política memorial desde todas las instituciones, recordar y reconocer a las víctimas con nombre y apellidos, de un modo personal y personalizado".

En este sentido, ha considerado que el día 10 de noviembre, Día de la Memoria, es "una oportunidad para encontrarnos en el camino de una memoria crítica y constructiva", en la que "no partimos de cero".

De este modo, ha citado el acuerdo alcanzado en marzo de 2013 en el Parlamento vasco en "el principio básico del suelo ético tan sencillo como relevante: la paz y la convivencia requieren el reconocimiento de la injusticia de la violencia, el reconocimiento del daño causado, y la dignidad de las víctimas, todas ellas merecedoras del derecho a la verdad, la justicia y la reparación".

"Este acuerdo puede servirnos de base para avanzar juntos. Porque avanzar es reconocer la injusticia de la violencia y reconocer a todas las víctimas", ha señalado.

No obstante, ha advertido de que, pese a que "hemos dado un paso" y "todos estamos en condiciones de reconocer la injusticia que padecieron las víctimas mortales de una violencia policial ilegítima o las que provocaron el Batallón Vasco Español, el GAL y organizaciones similares", es necesario "avanzar".

En este sentido, ha afirmado que es "un gran paso" que "todos coincidamos en reconocer la injusticia de la violencia que han padecido las víctimas producidas por ETA y organizaciones similares" y "daremos otro paso cuando todos coincidamos en un reconocimiento integrador de todas las víctimas, al margen del signo de la violencia que las haya producido".

PENSAR EN CADA VÍCTIMA Y FAMILIA"

Urkullu ha emplazado a "pensar en cada víctima". "Una a una, cada familia de una víctima asesinada ha padecido una injusticia irreversible que demanda una implicación honesta y de cercanía de la ciudadanía y de su representación más cercana, su Ayuntamiento", ha dicho a los alcaldes presentes.

Según ha indicado, "la política memorial evita el olvido y es un compromiso de no repetición" e implica "promover la conciencia ciudadana de que ninguna causa o razón puede situarse, como si fuera un valor absoluto, por encima del valor de la dignidad humana".

En este contexto, ha apelado a promover políticas memoriales desde el ámbito municipal con "el más amplio consenso posible" y con "altura de miras y generosidad". "Recorriendo juntos un camino que nos permite cumplir con la responsabilidad que compartimos de reconocer la injusticia de la violencia y la dignidad de todas las víctimas", ha concluido.

Por su lado, el secretario de Paz y Convivencia del Gobierno vasco, Jonan Fernández, ha admitido las diferencias que ha suscitado este encuentro ya que "hay quienes piensan que es excesivo y otros que se queda corto". "Un camino se hace dando pasos. Muchas veces el primero es el más difícil", ha apuntado.