El Govern modificará los presupuestos para acercarse a la CUP

 El Govern planteará cambios a la formación anticapitalista

Joan Porta 1 de junio de 2016

 Las fuerzas soberanistas del Parlament de Catalunya, Junts pel sí y la CUP, coinciden en formalizar leyes de desconexión de España y entregarlas al registro de la cámara.

Para ponerse de acuerdo en la aprobación de los presupuestos hay muchas más dificultades. Ni los 874 millones de euros destinados a fines sociales que ha prometido el vicepresidente económico, Oriol Junqueras, han podido desbloquear la negativa de los diputados de la CUP a canalizar las cuentas autonómicas.

El president de la Generalitat, Carles Puigdemont, ha decidido plantear cambios en los presupuestos para que, finalmente, los diez diputados de los anticapitalistas se avengan a apoyarlos.

Desde Junts pel sí se ha advertido a los socios independentistas que, en ningún caso, cederán a su pretensión de retirar el proyecto entero y que debe ser la CUP la que acabe retirando la enmienda a la totalidad.

Los miembros del Govern mantienen la confianza en poder contar con el apoyo de estos diputados.: en caso de tener que prorrogar los presupuestos la situación económica y el proceso hacia la independencia quedarían muy afectados.

Puigdemont ha recordado a la CUP que el Govern hace los deberes y que pretende tramitar los presupuestos en beneficio de todos los catalanes y de la propia estabilidad parlamentaria.

Para contentar a los diputados extremistas el president ha anunciado que, en los próximos días, pasará balance de los cumplimientos en relación a los anexos de la declaración de desconexión con España aprobada en la cámara catalana el pasado 9 de noviembre, dos meses antes de que la CUP cediera y acabara dando por bueno un Govern de Junts pel sí sin Artur Mas en el mismo.

En los apenas cinco meses de legislatura los acuerdos y las discrepancias entre Junts pel sí y la CUP han marcado el camino. Al final, después de cierto malestar entre los diputados, siempre se ha llegado a pactar una solución que evitara la ruptura obligando a convocar nuevos comicios.