Colau ofrece diálogo y condena los disturbios en Gràcia

La alcaldesa condena los disturbios ocasionados por los antisistema

Joan Porta 24 de mayo de 2016

 La alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, ha condenado enérgicamente los disturbios que se han sucedido esta madrugada en la vila de Gràcia una vez los mossos d'esquadra han decidido desalojar el denominado "banco expropiado"que llevaba años ocupado por miembros de colectivos alternativos de la ciudad condal.

Colau ha expresado que, en los próximos días, el ayuntamiento mediará con los desalojados con el objetivo de encontrar un recinto alternativo en el mismo barrio de Gracia. La alcaldesa entiende que deben continuar las actividades culturales que se llevaban a cabo en el inmueble intervenido por la policía.

La primera autoridad municipal ha negado que el consistorio haya tenido nada que ver con el desalojo porque este ha obedecido a una resolución judicial que han acabado ejecutando los Mossos d'Esquadra. Colau ha recordado que el recinto donde se encontraba este "banco expropiado"es de propiedad privada, y, en consecuencia, entra dentro de la normalidad que sus propietarios quieran mantener aquello que les pertenece.

La alcaldesa ha rechazado la violencia que los manifestantes han ejecutado esta noche una vez se ha conocido el desalojo. Se han quemado contenedores de la vía pública, coches y motos además de lanzarse piedras contra las lunas y las cristalerías de las oficinas de las entidades bancarias que la manifestación ha encontrado en su recorrido.

Para Colau los vecinos del barrio no merecen lo que ha acontecido pero también hay que preguntarse qué es lo que se oculta detrás de estas acciones.

El ayuntamiento había ofrecido un local alternativo a las personas que ocupaban este inmueble situado en la Travesera de Gracia a escasos metros del mercado de la vila.

La justificación que había dado el consistorio es que se estaba haciendo una actividad social y cultural muy loables que no tenía sentido desaprovechar.

Para Colau la obligación del ayuntamiento es trabajar para que no hayan locales ni viviendas vacías. La alcaldesa ha explicado que el consistorio dejó de pagar el alquiler que empezó a pagar su antecesor Xavier Trias, quien, a su entender pagaba para evitar problemas como los de Can Vias y no hacer ruido.

Según algunas fuentes este alquiler alcanzaba los 5.500 euros mensuales.