Foment denuncia la escasez de inversión en infraestructuras en Catalunya

 Denuncia los retrasos en el eje económico fundamental del Corredor del Mediterráneo

Joan Porta 13 de mayo de 2016

La patronal catalana ha actualizado el catálogo de 100 infraestructuras que considera básicas para paliar el déficit de infraestructuras que considera que sufre Catalunya y que presentó el 10 de junio de 2015 por primera vez.

Foment del Treball ha trabajado en el último año en la actualización del estudio "Para un nuevo modelo de gestión de infraestructuras en Catalunya", redactado por el grupo de trabajo de la comisión de infraestructuras de la patronal, en el que constata que los avances en las infraestructuras han sido escasos.

La patronal asegura que si se mantiene en el tiempo esta baja inversión pública en Catalunya, no sólo se pone en peligro la continuidad del sector de las infraestructuras, sino también la competitividad de la economía catalana y la calidad de vida de sus ciudadanos; se perderán oportunidades de crear puestos de trabajo, riqueza y bienestar.

Foment añade que el Ministerio de Fomento no ha publicado los datos de liquidación presupuestaria en Catalunya de la liquidación real de los años 2014 y 2015, la del 2013 fue sólo del 65%, ni su distribución territorial en toda España. En consecuencia, la patronal catalana aduce que no es posible conocer lo que realmente se ha hecho.

Entre las principales infraestructuras que se han puesto en servicio en 2015 y en el primer trimestre del 2016 destaca la línea L9 sur del Metro de Barcelona hasta el aeropuerto; la prolongación de los ferrocarriles de la Generalitat de Catalunya en Terrassa y la puesta en servicio de tres nuevas estaciones Vallparadís Universitat, Terrassa Nacions Unides y Terrassa Estació Nord.

También, el enlace Figueres-Norte de la NII, el puente sobre el río Ter para la conexión de la variante de Girona con la N-IIa o el desdoblamiento de la N-240 Tarragona-Montblanc-Lleida entre El Morell y la Variante de Valls.

Foment del Treball concluye que la licitación pública, mediante la cual las  administraciones solicitan a las empresas que presenten ofertas por los servicios y obras de infraestructuras, es el indicador que acabará determinando la inversión efectiva que se producirá en el futuro inmediato.