La manifestación, que ha discurrido desde la plaza Universidad hasta la de Sant
Jaume, ha puesto la guinda a una nueva jornada de huelga en la escuela pública
catalana, la tercera en poco más de un año, convocada por los cinco sindicatos
con representación en el sector y que ha tenido un amplio seguimiento, del 80%
según los sindicatos y en torno al 44% según la Generalitat.
Los
sindicatos han cifrado en más de 80.000 personas los asistentes a la
manifestación, que, a falta de conocer las cifras de la Guardia Urbana, sin duda
es la más numerosa de las que se han visto en los últimos años en el sector de
la educación y que iba encabezada por los secretarios generales de CCOO, Joan
Carles Gallego, y de la UGT, Josep Maria Álvarez, además de por la portavoz de
USTEC-STEs, Rosa Cañadell, entre otros.
La huelga ha sido seguida por el
43,57% de los docentes de los centros públicos -el 54,72% en Primaria y el
29,36% en Secundaria-, según datos facilitados por el Departamento de Educación,
que asegura que la convocatoria de paro no se ha notado en absoluto en el sector
concertado, donde sólo convocaba CCOO.
Las cifras de los sindicatos son
totalmente opuestas ya que, según sus cálculos, el 80% de las escuelas y el 70%
de los institutos, en el ámbito público, se han sumado al paro, mientras que lo
han hecho entre el 10 y el 20% del sector concertado.
Los gritos pidiendo
la dimisión del conseller Maragall han sido los más coreados por los miles de
maestros que se han concentrado en la manifestación, algunos de ellos
acompañados por sus hijos, así como por los cientos de estudiantes que se han
sumado a la marcha.
Josep Maria Álvarez y Joan Carles Gallego han exigido
un cambio drástico en la política educativa de la Generalitat y han pedido al
presidente de la Generalitat, José Montilla, que fuerce la dimisión de
Maragall.
El líder de UGT ha asegurado que la comunidad educativa ha
dicho "basta" a la política de Maragall, al que acusa de "no haber parado de
provocar" a toda la comunidad educativa desde que se hizo cargo de la
conselleria y de actuar "con prepotencia".
Joan Carles Gallego, por su
parte, ha pedido más recursos en el sistema educativo público y ha reclamado al
gobierno catalán que ponga fin al recorte presupuestario en la educación en un
momento en el que, a su juicio, los efectos de la crisis se podrían paliar
parcialmente creando más puestos de trabajo en las escuelas.
Al finalizar
la marcha, que ha transcurrido sin incidentes destacables con la excepción de
algunos momentos de tensión entre Mossos d'Esquadra y estudiantes, los
sindicatos han leído un manifiesto en la plaza Sant Jaume.
En el
manifiesto, que ha tenido que leerse varias veces para poder ser escuchado por
los docentes que iban llenando la plaza Sant Jaume y abandonándola de manera
paulatina, se reclama a la Generalitat que solucione el déficit de
construcciones y la masificación de las aulas, y que acabe con "las
restricciones" en la adjudicación de plantillas.
La secretario general de
USTEC, Rosa Cañadell, por su parte, ha asegurado que la política educativa no
puede construirse sin escuchar a los docentes y ha dicho que la manifestación de
hoy era un "clamor" de la comunidad educativa contra el conseller
Maragall.
Los estudiantes antiBolonia se han colocado en la cola de la
manifestación y poco antes de las 12.30 horas ya habían cortado el tráfico de la
Gran Vía, aunque en esta ocasión no han hecho acto de presencia unidades de los
Mossos d'Esquadra para disolver a los estudiantes, como ocurrió ayer tras el
desalojo del edificio central de la Universidad de Barcelona.