Día de la madre (que los parió)

Opinión

Día de la madre (que los parió)

1 de mayo de 2016

Una vez terminada esta legislatura "low-cost" y con las elecciones a la vuelta de la esquina, me sorprende escuchar voces clamando por una campaña electoral "sin carteles". Y digo que me sorprende porque parece que detrás de esta propuesta esté la intención de esconder la imagen de unos candidatos fracasados, incapaces de entender la voluntad de los españoles. Ya puestos a elegir, antes que esconder su imagen, pues podrían haber propuesto una campaña electoral precisamente sin esos líderes fracasados.

Mariano Rajoy es el mesías de turno en un PP atrapado en el tiempo, en un tiempo pasado. No se hado cuenta que nunca volverá a ser presidente, salvo una muy improbable mayoría absoluta. Nadie lo va a apoyar para que repita mandato, en ningún caso. Pero su inmenso ego le impide ver la realidad, y mientras mantenga "okupado" el partido, todos caminaran hacia ninguna parte. Si fuera por él, estaríamos repitiendo las elecciones hasta que aceptáramos pulpo como animal de compañía. ¿De verdad no hay nadie más en el PP? ¿Hay vida inteligente más allá de Mariano Rajoy?

Pedro Sánchez es como el capitán del Titanic momentos antes de colisionar con el iceberg de Podemos. Durante estos meses, por abandono del contrario, se ha encasquetado la gorra de capitán de la democracia y se ha creído que había ganado las elecciones. Pero el iceberg le acecha en la oscuridad con el único fin de enviarlo al fondo del mar. Que aprenda a nadar, aunque con los tiburones "susaneros" lo va a tener muy difícil.

Pablo Iglesias es como un Dios laico, ha conseguido el milagro de parecer moderno con ideas del siglo XIX, fracasadas con estrépito allá dónde han sido aplicadas. Dejando de lado las antiguas dictaduras comunistas, el ejemplo más claro que tenemos hoy en día es Venezuela. Conseguir arruinar en pocos años un país turístico y rico en petróleo tiene mucho mérito. Con España lo tendría más fácil, desde luego. Su inmenso ego fluye a través de su coleta, y cree que antes de su advenimiento no existía la democracia en el universo. Lo de Podemos no es política, en realidad es una religión laica.

Albert Rivera y Ciudadanos son el "Mercadona" de la política, los han calificado como la marca blanca de todo, del PP, del PSOE, del IBEX, etc. En su favor cabe decir que, desde la irrelevancia de sus 40 diputados, lo han intentado de verdad. La estrategia del pacto con el PSOE ha sido valiente y quizá arriesgada, sobre todo después de fracasar, ya que los aleja de su caladero de votos natural que es el centro-derecha. Quizá debieran ser más agresivos y afirmar abiertamente que vienen a sustituir al PP, no al PP como partido, sino a lo que ha pretendido ser durante estos últimos años, un movimiento de centro liberal, y enviar a los populares a la derecha más tradicional, dónde siempre han estado.

La conclusión final de todo este espectáculo es obvia, la gente está muy cansada de la política, y nuestra democracia corre el peligro de una baja participación electoral, es decir, que unos pocos decidan sobre una mayoría silenciosa.  No me quito de la cabeza la imagen de los cuatro entrando en un bar, con cara de no haber roto un plato en su vida, y gritando a todo pulmón, "¡camarerooo, otra ronda que esta la pagáis todos vosotros, pringaos!" No debemos permitirlo. Ya que todos los españoles vamos a pagar esta segunda ronda electoral, que por cierto nos va a salir muy cara, acudamos a votar, quizá pensando más en la persona, pensando quién, entre los cuatro candidatos, vemos más capacitado para sacar esta situación adelante.

Por cierto, feliz día de la madre.

 

Vicente Raga

@Vicent_Raga