La última parada del viaje con destino a la Copa de la Reina

El Valencia CF recibe al Zaragoza CFF en el último partido de Liga Iberdrola como local. Ambos equipos con aspiraciones totalmente contrarias deberán enfrentarse para buscar la victoria para alcanzar sus objetivos. El partido será el sábado a las 17:00 en el Antonio Puchades.

4 de mayo de 2018

La última parada del viaje con destino a la Copa de la Reina
Anair Lomba, Marta Carro y Carol Férez celebrando el gol de la victoria ante el Levante UD. // Foto: Jorge Moragón

En septiembre los 16 equipos saltaban a la piscina de la competición sabiendo que a dos de ellos el agua se les iba a quedar al cuello a final de temporada. Uno de esos equipos es el Zaragoza CFF.

Ahora mismo las mañas vienen de una situación complicada habiendo destituido a su entrenador Alberto Berna. Aunque su sustituto de forma interina, José Manuel Perna, consiguió la victoria ante el Athletic Club, deberá vencer en los próximos dos partidos (Valencia CF y Atlético de Madrid) para depender de los resultados del Espanyol.

La situación se complica cuando todas las veces que se ha jugado este partido con el Valencia CF como local, han ganado las chés (6 victorias). El equipo de Jesús Oliva no podrá contar con Natalia Gaitán ni con Cristina Cubedo, pero sí podrá hacerlo con Mari Paz Vilas y Marta Peiró. Las dos delanteras vienen de marcar en los últimos 3 partidos contra las aragonesas, una racha que sin duda buscarán continuar.

Por otro lado, las de la capital del Turia se encomendarán a Mari Paz Vilas para abrir la lata. Es una de las víctimas favoritas de la gallega con 7 goles en 8 partidos en los que ha jugado, con hat-trik incluido.

Mientras esto suceda, el cuerpo técnico valencianista tendrá que estar atento a lo que haga el Granadilla. Si empata o pierde aún tendrán opciones reales para alcanzar la cuarta plaza.

Una despedida especial

Por encima del partido, estará la despedida de la capitana del Valencia por tantos años, Salomé Navalón Fito. La jugadora que debutó en 2010 con el club y que ha acumulado 175 partidos con la elástica ché cuelga las botas.

La guerrera de Moixent ha sido una pieza fundamental en los esquemas de cualquier entrenador y para cada jugadora de la plantilla. Un ejemplo, un espejo donde mirarse, que decide dar un paso al lado.