El director de la Oficina de Investigación y Análisis (BEA) encargada de la investigación del accidente aéreo del A330, Paul-Louis Arslanian, declaró hoy
"no ser de un optimismo total" sobre las posibilidades de encontrar las cajas negras del aparato que desapareció el pasado domingo 31 de mayo en el Atlántico con 228 pasajeros a bordo cuando hacía la ruta Río de Janeiro-París.
"No se puede excluir que no encontremos las grabadoras", dijo Arslanian en una rueda de prensa para dar cuenta del curso de las investigaciones. En su opinión, las cajas negras se encuentran sin duda en un lugar
"profundo y montañoso" del Océano Atlántico.
El director del organismo encargado de la investigación también indicó que el Airbus A330 de Air France
no presentaba ningún fallo técnico antes de su despegue del aeropuerto de Río de Janeiro. "Ningún elemento nos lleva a pensar que el avión tenía un problema antes de salir de Río", explicó.
La BEA intentará publicar
un primer informe sobre el siniestro a finales de junio pero no esperará al final del mismo para comunicar el hallazgo de elementos que permitan establecer un vínculo con las causas del accidente.
CAJAS NEGRASLas cajas negras -que en realidad son de color naranja- contienen
la grabación con los datos del vuelo y las conversaciones de los
pilotos. Se sitúan en la parte trasera del avión y están diseñadas
para resistir a los choques violentos, al fuego y
a una inmersión
prolongada a 6.000 metros. Pero la baliza para localizar cada una de
las cajas negras no tiene más que un mes de autonomía, de ahí la
importancia que reviste hallarlas rápidamente.
La
primera labor es localizar con la mayor precisión posible la zona del
accidente, según explica a 'Le Monde' Olivier Lefort, director de
medios y operaciones navales de Ifremer, porque los restos flotantes
que se encuentran en la superficie y que pueden estar dispersos
no son
suficientes para localizar el lugar exacto del siniestro.
El avión se precipitó al oceáno en la zona medio-atlántica donde los
fondos superan los
4.000 metros de profundidad de ahí que sean
necesarios equipos adaptados. Una vez localizadas las cajas negras, los
dos equipos del 'Pourquoi Pas?' iniciarán su trabajo.
NAUTILE Y VICTOREl primero es el 'Nautile', un submarino habitado en el que van dos
pilotos y un observador que puede bajar hasta los 6.000 metros y que
desde su primera misión, en 1984, ha realizado más de 1.500
inmersiones, entre ellas las del Titanic y la del petrolero Prestige.
El segundo, 'Victor', es un robot teledirigido capaz de sumergirse
igualmente a 6.000 metros y que tiene la ventaja de contar con una gran
autonomía. Dirigido desde el buque,
puede permanecer bajo el agua 72
horas, frente a las cinco horas que lo puede hacer el 'Nautile'.
Sin embargo, según Olivier Lefort, el submergible habitado, que lleva
un sonar lateral, está mejor adaptado a las labores de reconocimiento.
Aunque los dos equipos tienen brazos articulados no podrán realizar
labores de gran envergadura bajo el mar.
En la zona
donde la Armada brasileña avistó los restos del vuelo AF447 se
encuentran
tres barcos mercantes, uno francés y dos holandeses a los
que se unirán hoy una patrullera, una fragata y una corbeta de la
Marina brasileña, aunque las condiciones del mar podrían complicar las
tareas de recuperación de los restos del aparato siniestrado.